Roberta Me sentía destrozada por las palabras de Alexander, sabía que lo había herido, pero, esa no había sido mi intención, en verdad lo amaba y me hacía tanta falta tenerlo a mi lado, pedí en el hospital que me dieran de alta, lo hicieron con la condición de venir dos veces por semana a una terapia. Salí sola del hospital sin avisarle a Alexander y llamé un Uber para que pasará por mí y me dirigí a la mansión, pero a medio camino la determinación de recuperarlo, de luchar por él como él lo había hecho por mí, se apodero de mi mente y pedí cambiar la trayectoria dirigiéndome hasta su empresa. Cuando llegué a la entrada ahí estaba el mismo guardia con el que tiempo atrás había discutido, me miró con un poco de lastima, mi apariencia no era la mejor en ese momento, parecía que me había s

