Eva Estoy sentada en una clase. Sé que podría haberme librado de ella, pero necesito la distracción. Después de todo lo que pasó ayer, la idea de quedarme sentada en casa, de darle vueltas, incluso de ver los lugares por los que podría haber estado merodeando Theodoro, es suficiente para obligarme a ir a la universidad. Sólo que parece que todo el mundo no deja de mirarme. Tengo un moratón en la cara donde Theodoro me golpeó y luego me golpeó la cabeza contra el escritorio. Me lo he tapado lo mejor que he podido con maquillaje, pero aún así se me nota. Supongo que debería estar agradecida por las únicas heridas que me he hecho, pero ahora mismo no me siento muy agradecida. Estoy medio tentada de subirme la sudadera que llevo puesta y esconderme, pero sé que mi profesor me llamaría la a

