Los días pasaron y no he tenido novedades de Nic. Perdí bastante mi dignidad mandándole un montón de mensajes, hasta lo llamé, pero nada. Mi cabeza no deja de dar vueltas y no paro de fumar como loco. Necesito distraerme con algo, porque ahora ni los libros logran distraerme. Estoy dibujando en mi cuaderno, tirado en el sofá. - Gabe. - dice René acercándose. - Me voy, Nate está afuera. ¿Seguro que estarás bien? - Ya te dije un millón de veces que sí, estoy bien, por ende, voy a estar bien. No entiendo porque te preocupas tanto. - Claro. - dice no muy convencido. - Cualquier cosa me llamas, o a Alaric, o a Ronnie o Charlie. - Si. - digo mientras sigo dibujando en mi cuaderno. Suspira. - Esta bien. Nos vemos en unos días. Se que fui brusco, pero la verdad que en

