PRÓLOGO
—Jasper, tengo que irme, mi vuelo sale en un par de horas, ya no puedo quedarme más en este lugar. —le dijo Caroline de forma firme, a Jasper Warren, el amor de su vida.
—¿Cómo dices? ¿Por qué tienes que irte esta noche? Me dijiste que te quedarías más tiempo, ¿De verdad te irás? —le respondió él muy dolido.
—Yo... sólo vine a verte y, ya lo hice, así que, se ha cumplido el objetivo de mi visita, además, no puedo faltar el lunes a clases, porque, tengo un acto muy importante en la academia, lo siento. —fue la respuesta de Caroline, e inmediatamente, entró en la habitación en la que estuvo 10 minutos, empacando sus pertenencias. Al salir, Jasper la esperaba en la escalera, al verlo, ella obtuvo sus lágrimas y sus ganas de correr a sus brazos, pues, ella sabía que, si él llegaba a tocarla, no tendría el valor suficiente para irse de su lado y, se quedaría con él, sin importarle las consecuencias que, esto tendría.
—Adiós, cuídate por favor. —dijo Caroline con fingida indiferencia, pasando a su lado.
—Te llevo al aeropuerto —dijo Jasper tomándola del brazo—. Por favor, déjame…
—¡No! yo puedo irme sola, no es necesario que me acompañes. —y ella se zafó de su agarre
—¡Te lo suplico, amor mío! —dijo él con voz suplicante, mientras la tomaba nuevamente del brazo.
—¡No, dije que no! —gritó Caroline con impotencia—. Eso sólo hará las cosas más difíciles, entiéndeme. —y con lágrimas en los ojos, echó a correr, no sin antes decirle, —Siempre te amaré, amor mío.
—¡Caroline! —gritó él, corriendo tras ella y, al alcanzarla, la estrechó por la cintura. Sl cabo de unos minutos y, al seguir con ella en sus brazos, le dijo:
—No quiero perderte, ¡Como quisiera que el tiempo se detuviese para siempre! ¡Esto no es justo hermosa! ¿Por qué tenemos que separarnos de este modo? —y, al agregar esto, Jasper empezó a llorar de forma desgarradora.
Pensamientos de Caroline
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Pensamientos de Jasper
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Ambos estuvieron abrazados por unos minutos, hasta que ella le dijo:
—Mi amor, no llores por favor, debemos ser fuerte, solo prométeme que serás feliz, no puedo irme si no me prometes que estarás bien y, si no dejas de llorar, para mí también es desgarrador dejarte, pero, como tu muy bien lo sabes, ahora tienes un deber que cumplir con... con ella; y yo... yo no puedo fabricar mi felicidad junto a ti, haciendo infeliz a otra persona.
Él sólo suspiró profundamente y le dijo:
—Pues, está bien, yo seré feliz o, por lo menos, lo intentaré, pero, con la condición de que tú también lo seas, ya que, eres lo más importante para mí, aunque ya no estemos juntos. Promételo, porque, sólo de esa manera, podré dejarte ir y, cumpliría con mi deber, aunque en este momento, ya lo veo y lo seguiré viendo, como la cárcel a la cual he sido condenado, desde el día hoy.
—Yo intentaré ser feliz, te lo prometo, así que, tú también tienes que serlo, hazlo por mí. Te amo. —le dijo ella finalmente, para luego, echarse a correr sin volver a mirarlo. Él, por su parte, solo se quedó viendo, como el amor de su vida se alejaba de él para siempre, mientras en su interior, Jasper sentía que todo su mundo se desplomaba en segundos.