Narra Martina. —Gracias a ti hermosa no sabes lo contento que me pone a hora poder por fin tenerte debajo mío— me mira nervioso como si sus palabras tuvieran doble sentido — ya sabes quise decir ahora tú oficina está bajo de la mía tú departamento está debajo el mío — no puedo evitar que mí mente vuele y me imagino a él y a mí uno bajo el otro pero no de la forma que él lo está pensando una muy diferente una que implica a él y a mí sin ropa ¡Mierda por qué tengo que tener una mente tan imaginativa! Tengo que dejar de leer libros eróticos en la app de mí celular. —Lo sé y a mi también me gusta estar debajo tuyo — suelto sin poder detener mí lengua ¡Doble mierda! Eso por dejar que mí mente imaginé cosas que no tendría que imaginar, él me queda mirando fijo y siento que el calor se está apo

