Narra Leonardo. Mis manos me sudan y yo vuelvo a mirar el sobre que está sobre mí escritorio y vuelvo a dar otro suspiro, ahí está la verdad, yo solo tengo que tomar el sobre y leer el maldito resultado, así poder comprobar que lo que yo siento es verdad que Maia es mí hija que no me eh vuelto loco como asegura mí amigo. —¡Mierda Leonardo deja el maldito suspenso de una maldita vez! Ya llevas más de 5 minutos viendo ese maldito sobre, por qué no lo abres de una buena vez así podemos comprobar que tú instintos fallaron está vez— pide desesperado Peter el que no se ha movido de mi oficina desde que me entregó el sobre con los resultados de la prueba de ADN, algo que se lo agradezco pero él sigue creyendo que me he vuelto loco, según su teoría estoy tan ansioso de ponerle un rostro a la chi

