Narra Martina. Solo es mí primer día en esta empresa y me siento como si mí cuerpo hubiera sido embestido por una embestida de elefantes, no se si es el estrés por todo el maldito viaje o el hecho que mis nervios por todo este cambio está haciendo que mí presión suba. Estaría necesitando unos buenos masajes para quitarme todo el estrés que estoy acumulando desde que volví aquí y me reencontré con Leonardo y las cosas empezaron a cambiar tan rápidamente. Es que los cambios fueron muchos al mismo tiempo, mí mente no para de pensar en todos lo frentes de batallas que tengo, por así decirlo primero está la enfermedad de mí madre su corazón sigue débil, también está el echó de saber que tarde o temprano me voy a tener que cruzar con mi hermanastra la cual su diversión favorita es fastidiarme

