Capitulo 26

3653 Palabras

Y llega a mi pezón, duro, rígido, tan excitado que duele. Rompe el contacto con mi piel por unos pocos milímetros, lo suficiente para que me sienta abandonada pero al mismo tiempo capaz de retorcerme con su aliento caliente soplando mi pezón rosado. − Eres tan deliciosamente sensible… ¡Malena! ¡Mierda santa! ¡Si sigues gimiendo así, me correré sin ni siquiera tocarte! Y ataca mi pezón hinchado y ansioso por su boca. Yo grito. Fuerte, agudo, desesperada. Devastada por la indescriptible sensación de tener su boca sobre mi piel, lamiendo, succionando, de una manera tan deliciosa que me saca de mi órbita, me hace olvidarme de todo lo que no sea su toque insistente, perverso y las sensaciones que me provoca él. Con cada succión gimo más fuerte, y luego su lengua sale y alivia la piel sensib

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR