—¿Cómo estás? —me pregunta Stefan sacándome de mis pensamientos, estamos en la cafetería, yo solo me estoy tomando una energética, no tengo hambre, además siento que el estómago no me aguanta nada. —No sé que hacer chicos, él en serio se está comportando conmigo como si fuéramos pareja, me hizo besarlo —digo poniendo una cara de asco, los chicos están sorprendidos. —¡No puede ser! —dicen al unísono. —No le diré esto a Mateo, así que quédate tranquila, me pregunta todos los días por ti —dice, yo sonrío. —Dile que lo amo —digo, él asiente y toma mi mano. —¿Has pensado en algo? —me pregunta Rodrigo, yo niego. —No se me ocurre nada, estoy literalmente bloqueada —digo, ellos asienten. —Es que la situación en la que estás es agobiante —dice Max, yo asiento. —Por ahora solo tengo pensado

