CAPÍTULO 1 —¿Cómo es posible que tu marido te dejará sola en plena época de navidad? —preguntó indignada su mejor amiga. Irina hizo una mueca al oír a su amiga, ella tampoco entendía el desplante de su marido. Últimamente le daba más importancia al trabajo que a ella. —No lo sé, Catalina —respondió encogiéndose de hombros. —La pasarás sola entonces. —Si, dentro de media hora Robert vendrá por Valentina —dijo ella mientras terminaba de empacar la pequeña maleta de su hija. —Ni cómo acompañarte a ese lugar tan alejado donde vives. —No te preocupes estaré bien, me pondré algo sexi y veré porno para calentarme un poco —susurró para que su hija no la pudiese escuchar. Su mejor amiga soltó un pequeño gemido. —Que escena más erótica acabo de imaginar. I

