CAPITULO 2 Cuando estuvo alzada de nuevo, cerró sus ojos al sentir la punta de la potente erección de Esteban en su v****a, su respiración se aceleró, su corazón empezó a latir desbocadamente y su v****a a contraerse con cada segundo que pasaba. —Podría llegar con tanta estimulación —dijo, alzándola un poco más. —Yo igual —alcanzó a responder, antes de que se adentrara en ella sin ningún aviso de por medio que pudiera prepararla, lo hizo duro y un poco doloroso—. Aaah —gimió, aferrándose a sus fuertes brazos. Contrajo sus paredes arrancándole un gruñido al futuro Rey, quien empezó a embestirla fuertemente. Se movía involuntariamente una y otra vez contra cada arremetida que él daba, cada una era mejor que la anterior, llevándola a un estado de fogosidad absoluta. La habitación se

