CAPITULO 1 —Aun estas a tiempo para cambiar de decisión —dijo Laurel, quien se había propuesto hacer hasta lo imposible para que su mejor amiga volviera y así pasaran juntas la navidad—. Nunca desde que nos conocemos hemos pasado una navidad por separadas. Mia rodó sus ojos por el tono tan dramático con que se expresó su mejor amiga y sonrió melancólica. En el fondo no quería estar allí, pero era la mejor decisión para así tener su mente ocupada y tratar de olvidar aquel hombre que se adueñaba de su mente. —Ya estoy instalada en mi habitación, Laurel —susurró—. Además, pasar la navidad acá será una muy buena experiencia…todo es tan bellísimo, siento que estoy en una película de princesas. —¿Dónde eres cenicienta? —cuestionó burlona desde la línea telefónica. —Si estuvieras aquí no

