En el hospital, junto a Amelia se encuentra Igor, cuidándola mientras su hija hace todos los preparativos para la salida de su madre del hospital. —Sigues poniendo esa mirada de cachorro a medio morir cuando no encuentras las palabras para disculparte —Amelia a pesar de los años recuerda los gestos de Igor, cuando hace algo malo y no encuentra las palabras para disculparse. —Tú me conoces mejor que nadie, y si me siento culpable, yo ten engañe cuando te dije que no estaba casado y únicamente te confesé la verdad cuando nuestra hija nació y ya era muy tarde, ya Crecida lo sabía todo y me amenazó con quitarme todo si me separaba de ella, no tenía nada que ofrecerte a ti o a mi hija si lo perdía todo, debía comenzar de cero y conseguir un trabajo que nos ayudará a mantenernos a los tres, pe

