Iris, estaba sonriente con su esposo y su familia hablando fe la próxima boda religiosa y desayunando con ellos, mientras Crecida entro a la mansión y antes de que alguien pudiera ir a avisarle a Antón, qué mujer estaba ahí, esta llego hasta el jardín y pudo ver con sus propios ojos, lo feliz que es Iris con su esposo. Crecida, no podía creer lo que sus ojos estaban viendo, Antón llena de besos a Iris durante el desayuno y toda la familia está feliz con ella, mientras los empleados le sirven como a una reina. —Esto no puede ser, esa estúpida no puede ser feliz —Crecida salió de la mansión Ivanov hecha una furia, mientras una empleada le informa a Antón que la señora Crecida lo buscaba. —En un momento regreso —Antón se retiró en su silla de ruedas junto a la empleada y cuando llegaron al

