Darya, aunque estaba al pendiente de Isabel, esta se hizo la dormida, así que Darya, la dejo sola en la habitación confiando en que está descansando, nada más lejos de la realidad. —Lo siento señora Ivanova, pero debo enfrentar a mi madre —Isabel, quien ya sabía a dónde se dirigía Stefano, porque de camino a la mansión él habló con Antón, quien le dijo donde lo esperarían para seguir buscando e Isabel escucho todo. Isabel descendió por la ventana de la habitación, le costó un poco porque estaba en el segundo piso; sin embargo, lo logró, pero tuvo que esperar el cambio de guardia para poder salir de la mansión. Al salir de la mansión Isabel con el poco dinero que tenía llamo desde un teléfono público a una amiga del colegio Vanesa Fisher, quien posee una moto, hace mucho que no hablan, p

