Segunda Parte. "Primer día"

2238 Palabras
Salí corriendo de la habitación. No estaba asustada, si eso era lo que el idiota de Junior quería lograr, no se salió con la suya. Pero estaba confundida, muy confundida. ¿Qué clase de hombre era el? ¿once meses lo cambiaron tanto, o estuve equivocada todo este tiempo? — Oh, lo siento —dije al chocarme a Jaebum— — ¿Estás bien? —¿qué si estoy bien? — — Sí, estoy bien. Dile a Youngjae que me voy —dije apresurada. JB no parecía entenderme. Junior salió del cuarto vestido, pasó junto a Jb y volteó, para guiñarme el ojo. Iba a enloquecer. — — De ninguna manera, ¿con ese pie? No, espera aquí. Youngjae estará listo en unos segundos Jaebum se retiró de la sala dejándome con las palabras en la boca. De todas formas, no podía caminar en mi situación. Me senté en un sillón y esperé. Jb pasaba de lado a lado probándose remeras y sacos, todos le quedaban increíbles. Él se veía bien con todo. Esperaba cuando Junior volvió a aparecer, se sentó junto a mi y comenzó a juguetear con su teléfono. Podía sentir su embriagador perfume, y mi cabeza no dejaba de reproducirlo desnudo. Me sentí una fracasada ansiando que me lanzara alguna mirada. — ¿_____(tn)? ¿puedes ayudarme con algo? —Youngjae me llamó desde alguna habitación. Me puse de pie y miré a Junior, quien sonrió y bajó la mirada acariciando su labio inferior. Aish, maldito Junior, ¿todo lo que haga debe verse sexy? Busqué la voz de Youngjae— — ¿Qué necesitas? —pregunté. El estaba frente a un espejo con una máquina para raparse el cabello. Me asusté— ¿qué haces con eso? ¡No pensaras en quitarte tu cabello! — No, tú lo harás —lo miré sorprendida. El le sonrió al espejo y me alcanzó la máquina— — No tengo idea de como se usa esto, además no lo haré —dije firme y le devolví el objeto— — Oh vamos ____(tn), solo son los costados, ¿ves? Aquí —dijo señalándome el cabello sobre las orejas— Le rapé los costados a Youngjae. Sin dudas le quedó genial, se veía hermoso. Junior no hizo más que decirle que era un irresponsable y que podría haber salido lastimado, ese chico no tenía ni gramo de confianza en mi. Llegué a mi casa unas horas más tarde. Dediqué el resto del tiempo para hacer mis tareas, escribirle a mi hermano y asearme. En ningún momento dejé de pensar en Junior, ni siquiera comprendía que era lo que me estaba sucediendo. Pensé que era demasiado para mi. Terminar la escuela, trabajar para mis amigos y para mi bienestar, conseguir la tenencia de mi hermano y bloquear mentalmente a Junior. Luego la invitación de Jaebum vino a mi cabeza y supe que quizás sería mala idea el plan de Youngjae. La semana transcurrió y muy atareada. Los profesores me dieron mucho para estudiar y rendir mis exámenes. Me preocupó más de lo que creí. Eran muchos libros, y si no aprobaba, debía cambiarme de escuela y empezar de cero el año. Aish, todo por un estúpido papeleo. No era justo, yo debía encargarme de todo sin una madre, un padre o tutor. Simplemente me superó. Me sentí frustrada y solo quería echarme en el sillón a ver series y llorar, de vez en cuando. Quería estar junto a mi hermano y terminar los malditos estudios. Cuando por fin llegó el viernes, y me acomodé en casa me sentí sin ánimos de nada. No podía dejar de pensar en pasar los exámenes, pero no tenía fuerzas para estudiar tanto. No había vuelto a ver a mis amigos, ellos también estuvieron muy ocupados y solo pudimos hablar una o dos veces. En la semana Yugyeom me confirmó que tenía el empleo. Me sentí aliviada porque definitivamente eso me brindaba posibilidades con respecto a la tenencia de Alex, pero el alivio se acabó cuando mencionaron que debería vivir con ellos y bromearon con "el grupo de Junior es aburrido, ven con nosotros" . Todos me caían bien, incluso Junior. Aunque no dejara de pensar en el y me resultara odioso. Me sentía a gusto con la compañía de los siete, pero vivir con ellos no era correcto. Pensé en renunciar al empleo antes de comenzar, pero también era una mala idea. Supe que tendía que dejarme llevar y hacer lo que debía hacer por mi hermano, además, ¿Junior me había aceptado? Si bien sabía que contaba con el apoyo de los demás, me sorprendió que me hayan dado el empleo, Junior solía tomar las decisiones más importantes. Me dormí en el sillón rogando que la idea de Yugyeom de vivir con ellos no sea más que solo una idea y desperté con un elenco de gritones en la puerta de mi casa, que hicieron que saltara del sillón y cayera en el piso. Me levanté con dificultad y me envolví en una manta. Estaba totalmente despeinada y con el maquillaje corrido, pero ¿qué más da? Ellos jamás se fijarían en alguien como yo, ni siquiera arreglándome. Abrí la puerta y los siete estaban ahí, con sus vestimentas exóticas y sus rostros perfectos. Bufé y me quejé, me veía muy horrible, no podía abrir mis ojos y mi casa era un desastre. Los dejé entrar. — ¿Qué ha sucedido aquí? —comentó Jaebum riéndose y buscando un lugar en el sillón entre tantos objetos para sentarse— — Solo... yo... busquen algún lugar para sentarse. Les traeré refrescos.—mencioné y Bambam me detuvo— — ¿Refrescos? ¿Que hora tienes en tu cabeza? —¿Huh? Miré hacia fuera por la ventana y el sol estaba allí, pero parecía atardecer— — Son las seis de la mañana, tonta —dijo Junior. Le lancé una mirada asesina. Niño odioso— y por cierto, te ves fatal. — Entonces, ¿pueden explicarme que hacen aquí tan temprano? —todos se miraron y luego a mi. Rodé mis ojos. No estaba de humor— — A esta hora comienza tu trabajo, cariño —dijo JB dulcemente. Y luego recordé el mensaje que Jackson me había enviado la noche anterior, antes de dormirme. "Te pasaremos a buscar a las seis para explicarte sobre tu trabajo nena. Que descanses"— — Oh, oh, sí. Denme un segundo. —dije avergonzada por mi irresponsabilidad. Corrí hacia mi cuarto— Busqué algo que se viera profesional, pero solo veía la ropa que usaba para los juicios con mis hermanos y eso no usaría, así que me elegí unos jeans, unos zapatos negros y un saco bordó para ocultar mi musculosa negra. Me peiné y quité todo ese maquillaje corrido. Me estaba por cambiar. Estaba vestida, pero sólo con una cómoda remera que cubría mi trasero. — ¿Ahora qué? ¿me dirás que me veo terrible?—bufé restándole importancia a su presencia. El me observaba apoyado en mi puerta— — No —respondió firme— — Bien, ¿entonces puedes dejar que me cambie? —me acerqué a la puerta y lo empujé despacio. El se rió— — ¿Tu puedes entrar a mi cuarto cuando estoy desnudo y yo no? — Aish, ¡Jinyoung! —dije irritada. ¿Qué demonios le sucedia a este hombre?— — Ya, era solo una broma niña. ¿De verdad creíste que querría verte vistiéndote? —negó con la cabeza y volteó. Otra vez siendo grosero y malvado— —Ni, ni yo a tí. Fastidio. —comenté y el se acercó a mi mirándome fijamente, como esa vez. Nuevamente estaba a centímetros de distancia. Colocó una mano en mi hombro y la deslizó hasta mi brazo. Se me erizó la piel, y el sonrió al notar mis nervios. Me empujó suavemente, acabando con mi trance y se marchó. El iba a volverme loca— Viajé con ellos una hora. Llegamos a un gran edificio y entramos. Junior me presentó a un hombre elegante, de unos cuarenta años o menos, era el representante de GOT7. Me volví a sentirme una idiota, tendría que haberme puesto el traje de anciana. Hablamos sobre la propuesta de Youngjae sobre mi trabajo de asistente y me comentó que debía firmar algunos papeles. Lo hice. Legalmente, oficialmente, era la asistente de GOT7. Creí que al salir íbamos a almorzar, quizás festejar, o divertirnos, pero no. Me dieron carpetas, muchas carpetas con fechas, sesiones fotográficas, entrevistas y pasatiempos de los chicos a los que los tenía que acompañar. ¿En qué me había metido? El representante y yo estábamos solos en la oficina. El silencio era aterrador y yo revisaba las interminables listas de tareas. Froté mis cienes con nerviosismo. Vamos, _____(tn) necesitas ser una adulta. Tus amigos te esperan fuera, saldrás y buscarás la forma. Ellos serán de gran ayuda, ¿qué tan malo puede ser? — Te recomiendo que empieces en este momento. En unas horas GOT7 tiene una entrevista en un programa de radio. —¿QUÉ? ¿YA? okey, ____(tn) tu puedes, solo debes decirles donde ir y presentarte.¿De acuerdo? Tú puedes.— Salí aterrada de la oficina. Busqué a mis amigos con la mirada pero solo encontré al chofer, quien me acompañó hasta la camioneta. Subí y todos me miraban expectantes. Bufé y fingí llorar arrojando las carpetas junto a Jaebum. — ¿Qué haré? Dime, ¿qué demonios haré? —dije desesperada sacudiendo a JB por la remera— Esto es demasiado, díganme, ¿qué hago? —todos me miraban sorprendidos. Jb acarició mi cabello tranquilizándome— — Por empezar, no debiste aceptar el trabajo. Eres totalmente deficiente para tal responsabilidad —escupió Junior. Aish lo que me faltaba. Le demostraré de lo que soy capaz— — Chofer, por favor. Diríjase a la radio Teen Break Time. —le señalé la dirección y tomé aire. Todo saldría bien, lo sabía.— — Sera divertido, muy divertido —comentó Mark riéndose al verme— — Y fue mi idea, soy un visionario —dijo Youngjae colocándose los auriculares y echándose para atrás. En esta nueva camioneta todos entrábamos e incluso podíamos recostarnos en nuestros asientos— — No lo arruines. Recuerda que puedo despedirte cuando quiera. —añadió el odioso Junior— Llegamos a la radio y bajamos. Había muchas fans esperándolos en la puerta. Volví a llenar mis pulmones de aire y caminé delante de ellos, pidiendo por favor que nos permitan el paso. Fue fácil actuar como una mujer madura. Pero, solo fue fácil actuar. Subimos algunos escalones del edificio. La radio se encontraba en el tercer piso. Mi pie ya estaba bien, pero me dolía al pisar algunas veces. Me detuve al principio. — ¿Estás bien? —preguntó Yugyeom tomándome de la mano para que siga subiendo. Ellos se veían cansados. Junior había decidido subir en ascensor, pero los demás quisieron acompañarme— — Oh sí, si. No se preocupen. Por favor, suban en el ascensor. Es casi segura la presencia de fotógrafos y no quiero que se vean sudados y despeinados. — ¿Estas segura? —comentó Mark, sentado en un escalón, arriba— — Mi trabajo es hacer que se vean bien y cumplan, vamos, vayan. — Yo cargaré a ____(tn) hasta arriba. Su pie se ve hinchado —comentó Jackson y los demás asintieron con la cabeza. Bajaron— — No es necesario que lo hagas. Tendré que tomar el ascensor y superar mis miedos —mencioné. El negó y me cargó entre sus brazos— — Vamos nena, te desmayaras o algo por el estilo —rió haciendo fuerza al subir el primer escalón— Necesito una asistente con buenas piernas y saludable —murmuró y fruncí el ceño— Cuando ya estuvimos todos arriba, me comuniqué con las personas a cargo de la entrevista y radio. Cuando finalicé y el programa salió al aire me sentí orgullosa de haber llevado las cosas con calma y de la forma correcta. Ellos eran como niños, había que dirigirlos y decirles incluso hasta donde sentarse, se veían adorables tan tímidos ante las personas que no conocían. Mis amigos estaban hablando sobre sus fechas y bromeando entre ellos mientras los miraba detrás de una pantalla. — ¿Tu eres la nueva asistente? —un joven se dirigió a mi extendiéndome su mano— — Sí. ____(tn y apellido) Un gusto. —dije sonriente y tomando un sorbo de mi café— — Eres muy joven. ¿Cómo obtuviste el empleo? —añadió— tendrás un excelente futuro en este negocio si puedes manejar bien a una banda como GOT7. — Soy amiga de ellos, y haré lo posible para hacer bien mi trabajo en este momento—dije firme. El joven revisaba una carpeta— — Oh... gracias por elegir nuestra radio primero. Fue tan difícil conseguir una cita con GOT7. Incluso logramos que nos agenden para las ocho, era el único momento que tenían libre. Debo reconocer que me sorprendió muchísimo que aparecieran tan temprano, el programa va a a ser un éxito.—¿elegir nuestra radio? ¿agenden? ¿qué? Oh por dios, no puede ser cierto. — Revisé mi carpeta con horarios. 16:00 hs Radio Powerstars. 20:00hs Radio Teen Break Time. Oh no, ¿cómo puedes ser tan idiota _____(tn)? ¡me asesinaran!
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