—Joven, no puede pasar, el señor Ratcliffe está teniendo una reunión en estos momentos, la cual no debe ser interrumpida por nadie, es lo que dejó dicho, lo siento— Un hombre de servicio lo detuvo bloqueando aquella entrada a la oficina del gran empresario, quien parecía tener una importante junta. —No me interesa, voy a entrar, es también mi propiedad, ¿sabes quien soy?, Soy Clayrer Ratcliffe— intentó utilizar su privilegio, pero este no fue del todo útil, puesto que aquel hombre lo miró con cierta pena. —Oh, señor, debe entender que el acceso se ha cerrado a todas las personas— intentó explicar con cierta rapidez, para así despedir al heredero. —¡Desmond!, ¡Desmond!, ¡necesito hablar contigo!— Este exclamó con todas sus fuerzas, retando al hombre frente a él y a los demás guardias

