CAPÍTULO 49

1655 Palabras

Asiento temblorosamente y él se ríe. Burlón, sexy, oscuro, lleno de promesas para lo que está por venir. Y necesito más, mi cuerpo lo suplica, justo al borde de alcanzar la dicha con la que su polla me tienta más, con cada golpe. —Ruégalo, entonces—, exige con brusquedad. —Ruega por mi dedo en tu clítoris y tal vez te lo dé—. Saca las bragas de mi boca y trabajo mi mandíbula durante unos segundos, tratando de aliviar el dolor. —¡Dije rogar!— grita, golpeándose contra mí y quedándose allí. Jadeo antes de respirar temblorosamente y tartamudear: —P-Por favor. Por favor, frota mi clítoris. Por favor—. La última palabra sale en un gemido. Su mano deja mi cadera y rápidamente agarra mi garganta, empujando hacia arriba, haciendo que mi espalda se arquee dolorosamente. —Más fuerte. Ruéganme

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR