VANESSA Mi corazón latió con fuerza al escuchar a Pilar pedir perdón. ¿Con quién carajos estaba hablando?. No quería pensar lo peor, pero ¿a quién le estaba pidiendo perdón?. Ella y yo habíamos pasado muchas cosas en la cárcel. Me dolería mucho si estuviera planeando algo a espalda mía y darme una cuchillada por la espalda. No quería pensar en una traición viniendo de ella, pero ¿qué otra cosa podría ser? estaba hablando por teléfono con alguien. ¿Con quién? ¿Acaso era con Frida? ¿mis padres adoptivos? Había llegado conmigo meses después de haber alcanzado la libertad. Mi corazón seguía en un latido violento por no saber qué esperar de la situación. De pronto reinó el silencio y mi intención de entrar a su habitación se hizo más grande. No podía esperar más. Tenía que enfrentarla. L

