Capítulo 7

1059 Palabras
Vladimir. -Que si, le vi los ojos- dice papá al teléfono. -Busca las cámaras del hospital, ¡pues ven hasta México!, si, estoy seguro, tu vienes yo regreso, aja. -¿Que pasa?- le pregunto apenas cuelga. -Nada, Paúl que cada vez se hace más flojo. -¿A quien le viste los ojos?- -A nadie- guarda el móvil y le abre la puerta a mamá de la camioneta cuando se acerca a nosotros, por fin me dejaron ir a casa. Me subo de copiloto, mamá y papá atrás, y Matt conduce. Matt se encargo de conseguir el expediente de Dylan, y esta bien, ayer fue dada de alta, no soy un tipo cursi, pero casi la mato así que mande a que le llevarán chocolates y flores, espero no se acostumbre. -¿Los llevamos al aeropuerto?- les pregunto, mamá hace un sonido de molestia. -Si, ya está listo el avión- contesta mi padre. -Sabes, Ana ya volvió a Rusia- dice mamá después de unos minutos. Intento no rodar los ojos. -Me dijiste que no follara con ella si no quería nada serio, así que la dejé, no entiendo porque me dices esto ahora. -Creí que habías madurado, pero veo que no. Ana no es fea, y con el tiempo deje de verla como mi "prima" pues es la hija de Paul y desde niños nos decían que eramos primos, pero mamá me advirtió que no la fuera a lastimar y esas cosas, asi que me obligue a verla nuevamente como mi prima y así se quedará, pues no creo que alguien supere la belleza de Dylan Wilde, y tampoco creo que alguien logre quitarme esta obsesión que tengo por ella... *** Veo el avión de mis padres desaparecer y siento un gran alivio, amo a mi madre, pero es muy manipuladora y siempre quiere que hago lo que ella ordena, y lamentablemente para ambos yo sólo obedezco ordenas de mi padre, y de mala gana. -Las flores y chocolates llegaron- informa Matt una vez que retomamos el camino a la casa de seguridad. -¿Quien nos atacó?- guarda silencio y piensa bien lo que dirá. -Aun no lo se, los muertos no tenían expediente y no había cámaras cerca. -Quiero respuestas lo antes posible, y que nadie sepa de la existencia de Dylan, manda a guardar los expedientes de ella y su familia, no quiero que la manchen de mi mierda. Asiente y no dice nada más. Mi móvil suena en un mensaje de mi padre. "Prepara todo para la llegada de Paúl, estará investigando algo para mi" Mando un "ok" y solo rezo para que Ana no venga con el. *** Mabel. ¿Flores y chocolates? ¿No pudo mandar unas alitas? Reviso la nota nuevamente. Espero estés viva Dylan Wilde, porque no me gusta follar muertas. V. ¿Como es que esto me cause gracia? ¿Así de retorcida estoy? Gracias a dios abrí yo la puerta y no mis abuelas. Más dudas aparecen ¿como sabe mi dirección?, no le dije donde vivía, solo le indique un lugar cerca. Debería de estar asustada, pero en cambio saco los caros chocolates y comienzo a comerlos con una sonrisa, me alegro de saber que esta vivo. -¿Y esas flores y chocolates?- pregunta abuela J. -Me las mando un amigo- se sienta a mi lado en el sofá. -¿Juan Pablo?- niego. -¿Entonces quién?- -Un amigo- le resto importancia. -No tienes permiso de tener novio Dylan- ruedo los ojos. -No es mi novio, ya te dije que es un amigo- escondo la nota cuando comienza a ver las flores y chocolates. -Pues tu amigo no quiere ser solo tu amigo, nadie manda chocolates tan caros a una amiga, no tienes permiso de tener novio, pero si lo estás considerando lo necesitamos conocer ¿vale? Asiento. Se levanta y vuelvo a quedarme sola. No puedo tener novio, las chicas me odian por ser bonita, JP vive lejos de casa, Vladimir es 100% el tipo de hombre del que mis abuelas me alejaran y por ese motivo seguiré viéndolo, ¿como? No tengo idea, pero no me pienso privar del buen sexo que me da ese hombre. *** No he dejado de recibir flores desde que llegue a casa hace dos semanas, todas rojas y siempre con una nota que me hace mojar las bragas, aunque estoy algo molesta, ya que no incluyen chocolates. Hoy regreso a la preparatoria, y como lo dijo abuela C, iré con chófer y guardaespaldas. -El es Omar y es tu chófer- me presenta a un hombre regordete, el cual me sonríe con educación, le devuelvo el gesto. -Y el es Javier, tu guardaespaldas- un hombre moreno de unos 35-40 años, cara de mírame y te mato, asiente a forma de saludo. -¿No crees que es demasiado abuela?- me mira mal. -No lo creo, es lo necesario para mantenerte firme en los estudios y para que no te salgas en las madrugadas y termines en el hospital con un brazo roto. Me subo a la camioneta enojada. Omar y Javier se suben al frente, no me gusta para nada esto, al menos antes podía caminar un poco, y comprar mis cosas con normalidad, ahora todo se lo dirán a mis abuelas. Llego a la preparatoria y es Javier quien se baja y me abre la puerta, nadie se sorprende, pues lo raro sería venir caminando. -Que tenga un buen día- me dice Omar, le sonrió y entro a la escuela, buscando a JP. Lo encuentro "discutiendo-hablando" con Jose Maria, no me acerco hasta que JP termina la conversación, se nota que esta enojado, me sonríe apenas me ve. -Te queda bien el yeso- me ayuda a cargar mi mochila. -Todo me queda bien- se queda en silenció viendo hacia la entrada de la escuela, me giro para ver y mi sorpresa es grande cuando veo al repartidor de flores, pero no lleva flores, camina hacia mi apenas me ve. -Le mandaron esto- me entrega una bolsa y sin decir nada se aleja. Me siento en una banca junto con JP y abro la bolsa, encontrándome un celular, una flor roja y una nota. "Muero por ver tu cuerpo, llámame" V. Justo cuando saco el móvil, cae un mensaje. Vladimir. "Te estoy esperando en el salón 69"
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