La casa de Benjamín

1592 Palabras
Me despierto y entre las cálidas sábanas me remuevo, mis ojos se encuentran con una habitación minimalista o al menos eso creo sospechar, es una habitación espaciosa y con pocos muebles, pero si los necesarios. Me incorporo un poco para tener una mejor visión de este lugar —¡Rayos! —me quejo. ¿Dónde carajos me encuentro? El único recuerdo que tengo es estar en el auto de Benjamín y esta no es exactamente mi habitación, así qué … —¡Ay por dios! ¡¿estoy en su casa?! —miro mi ropa y tengo una camisa suya puesta, miro debajo de las sábanas y tengo un buzo suyo puesto. —No creo que haya hecho alguna cosa en mi contra, no, no, creo que hayamos hecho …. ¡no, no! ¡imposible! No puedo con tanta información, en serio que no puedo creer que haya intimado con él, no me creo capaz de algo como eso. > pienso > vuelvo a pensar, sin embargo, esa idea es bastante absurda, es obvio que él va a sospechar que estoy haciendo algo para evitarlo, ya es bastante tarde como para seguir durmiendo. Es de día, son las nueve o diez de la mañana y yo no puedo seguir en la cama. >chillo cerrando mis ojos y haciendo muecas de dolor. Mientras intento descifrar que hacer, unos pasos vienes hacia la habitación lo que hacen que me ponga alerta. La puerta se abre dejando ver a Benjamín. ¡Carajo! Mis ojos se abren al verlo cruzar por esa puerta. La mirada permanece fija en él. La camiseta de tirantes pegada a su cuerpo, deja ver sus grandes brazos producto de las pesas; ese pecho como dos montañas y ese abdomen marcado que se puede notar por encima de la camiseta. Tengo que tratar grueso ante tal vista, pues me ha dejado todo mi cuerpo sin circulación —¿Por qué tiene que aparecer vestido de esa manera?, pero más que eso, ¿por qué tengo que estar mirándolo de esa firma? —es como si tuviera la intención de refrescar mi vista y quitarme de esa manera mi jaqueca. —Veo que estás despierta —Habla él sabiendo que me tiene completamente anonadada. —Sí, yo... yo acabo de.. yo acabo de despertar —logro concluir al final. —Es una dicha porque el desayuno está ya listo. Allí —me señala una silla —. Allí hay una mudada de ropa para ti, me tomé el atrevimiento de enviarte a comprar algo de vestir, digamos que tu outfit de ayer ya no existe. Parce un poco avergonzado, y con la vergüenza que estoy sintiendo yo, no quiero preguntar qué fue lo que pasó. Creo que no podría vivir con el remordimiento, la vergüenza y mi poca fuerza para controlar mi forma de ser, por lo visto. —Te... te agradezco mucho y discúlpame si he causado problemas. Te juro que no ha sido mi intención —Puedo sentir mis mejillas arder, es posible que estén de un tono rojizo e incluso mi cuerpo ha comenzado a sentir caliente. —Estoy seguro que no has querido causar problemas —aunque Benjamín intente hacerme sentir mejor, su sonrisa me hace creer que intenta no burlarse de mí, ¿acaso no puedo ser una persona normal? —. Pero ignora cualquier inconveniente que causaste, estabas realmente ebria, supongo que estabas muy animada anoche, ¿no? O tal vez muy triste cómo para ahogar las penas. Odio cuando las personas pueden leerme fácilmente, ¿soy tan obvia? Tendré que hacer una limpia al regresar a mi apartamento, es que no puedo ya con mi vida, parece que los chacras se han alineado para que todo me salga mal. —Es difícil de explicar, no hay un motivo que pese más que otro, solo necesitaba distraerme, solo que no pensé terminar en tu casa, con tu ropa puesta y durmiendo en una de tus habitaciones —Salgo de la cama para alistarme lo más rápido que pueda e irme a casa, encerrarme allí lo que quede de vida y desaparecer del mundo. —A decir verdad, esta es mi habitación y esa —señala Benjamín la cama con su dedo índice mientras tiene su mano izquierda reposando en su cintura y viéndome de forma graciosa—. Es mi cama señorita, fue el único lugar rápido que encontré para acostarte, y debo preguntarte una cosa, ¿siempre eres cariñosa cuando bebes? Sentí como si a mi alrededor comenzara a achicarse a golpes, ¿acaso dijo lo que creo haber escuchado? ¿cariñosa cuando bebo? Es que no puede ser cierto, mi Cristin ebria no pudo ser tan confianzuda y propasarse con Benjamín. Estoy con la mirada fija en Benjamín, seguro que mi semblante refleja terror e incluso vergüenza. Pero en el rostro de Benjamín se forma una sonrisa y luego pasa a ser carcajadas —¡Tienes que ver tu cara! “Tiinis qui vir ti cara” Claro, como no es él el que está rogando porque la tierra me trague. Pues que quería que hiciera, obviamente me voy a preocupar, lo que menos quiero es hacer una imagen errónea, pero al parecer, con Benjamín ya he pasado todos los límites. —¡No es gracioso! —chillo casi llorando por la maldita broma que me ha hecho, ¿solo no podía ofrecerme un desayuno tranquilo o pedirme que me fuera a casa? ¿tenía que hacerme sentir avergonzada? —Lo siento, lo siento, solo te vi muy tensa, ¿me disculpas? —No puedo creer lo que veo, Benjamín me está haciendo ojos de perro arrepentido. —No lo sé, creí que me había acostado contigo —suelto sin pensar en lo que estoy diciendo y dándole la espalda para ir a por ropa, pero me quedo estática. ¡Yo y mi legua! ¡Díganme que no lo dije! ¡Díganme que no dije mis pensamientos en voz alta! Giro despacio mi cabeza y miro el rostro divertido de Benjamín, con una estúpida sonrisa en su rostro. —Pues no, estuviste a punto de besarme, pero luego comenzaste a llorar y pedirle perdón a Julián, luego lo maldijiste y te quedaste dormida, justo después de vomitarme y vomitar tu ropa. Sintiendo no poder más con mi vida, me voy inclinado despacio para sentarme en la cama, mientras intento no enloquecer y salir corriendo de este lugar. —¿En serio hice eso? —Pregunto con voz temerosa a punto de llorar, es que no puedo creer lo bajo que llegué por no tener el control de cuanto bebí. —Sí, pero no, no tuvimos sexo, prefiero que estés despierta —Escuchar esas palabras me hicieron tragar grueso. ¿Despierta? ¿A qué se refería con despierta? ¿Acaso está insinuando que él y yo… en la cama? > Pero imaginármelo no es difícil, digo, viste una camiseta de tirantes, puedo imaginar el resto de su cuerpo. > me recrimino por lo atrevida que fui al pensar en Benjamín de esa manera. ¡Me estoy volviendo loca! Pero Benjamín no me da tiempo de preguntar, con un “vamos a desayunar” sale de la habitación y me deja allí sentada, sintiendo que el mundo se me cae encima. Reacciono después de un par de minutos y tomó la ropa que ha comprado Benjamín para mí, y salgo corriendo a lo que creo es el baño, me siento en el inodoro y trato de llorar, pero no broto una sola lagrima. ¡Eres algo increíble Cristin! Tomo una ducha para intentar lavar mi manchada dignidad. Pasa que siempre consideré una chica tranquila, y que Benjamín me haya dicho de lo que fui capaz anoche, me hace pensar en si estoy bien o solo finjo estarlo para no dar lastima. Una vez lista, salgo de la habitación y lo que me encuentro es una hermosa casa; bastante modesta. Sus paredes son blancas, no hay nada en este lugar que desencaje; los muebles e incluso las plantas que hay como decoración lucen perfectamente armoniosa con todo lo que aquí hay. —Bienvenida a mi hogar, siéntate como en casa —me gritó Benjamín para luego llamarme con su mano para que baje hasta donde él se encuentra—. Vamos a desayunar, supongo que debes tener hambre, además que yo también estoy hambriento. Benjamín me toma por mi espalda y me empuja hacia la cocina. —Siéntate —me pide él y yo obedezco sin decir una sola palabra, pero es que estoy sin habla al ver la casa tan hermosa que tiene Benjamín, algo por lo cual he luchado y aun no consigo, lo que me preguntó por qué. —Tienes una casa muy hermosa Benjamín —Lo halago. —Puedes venir a acompañarme las veces que desees, es tu casa —comenta y me guiña un ojo—. Por cierto, me disculpo si he hecho sentir mal con lo que dije… Rápidamente niego con la cabeza a sus palabras. —No te preocupes, soy yo la que debe agradecerte por ayudarme anoche y por traerme a tu casa. —Cuando necesites ayuda, por favor, llámame. —Lo haré, serás el primero al que voy a llamar —Le sonrío. Benjamín asiente satisfecho, parece que mi respuesta lo ha dejado tranquilo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR