Mis extremidades se estiran desde la posición donde estoy, siento casi todo adormecido pero trato de mover mis brazos quitando la sabana delgada que cubre mi cuerpo. Mi habitación se encuentra en calma todas las cosas están en el mismo lugar a donde recuerdo como estaba la última vez, las luces son bajas para no molestar mis ojos, levanto un poco perdida mi cuerpo, la luz del sol en el cielo que normalmente solía ver tras la ventana ahora solo se han convertido en un cielo entre azulado blanquecino, no hay calidez en el ambiente sólo frío es lo que empieza a erizar los vellos de mi cuerpo.
¿Que día Es?
Miro de reojo a mi lado, el espejo de cuerpo me refleja, estando con mi pijama blanca y mi cabello mas largo que de costumbre, aunque todo parece bien conmigo, un leve sonito de cosas blancas que caen pegándose al vidrio de la ventana por la parte exterior, me hace creer que el invierno ya está en Alois, tengo un poco la mente en blanco, casi no recuerdo lo-
Imágenes de aquella noche invaden en mi memoria
Magnus llevandome encadenada entre el bosque,
Él matando a un desconocido inocente,
Los chicos llegando a rescatarme y ...
Mis ojos se abren en gran manera reconociendo lo último que recuerdo al estar consciente.
Mi duque y yo cayendo al suelo tras ser heridos por una vieja y filuda rama
Todo por inercia mi pecho notando la cicatriz cubierta por una gasa en mi abdomen, si yo estoy bien ... ¿Cómo está él?
Kai
Giró mi cuerpo con prontitud, caminando con las piernas temblando, casi me caigo chocandome con algunos muebles pero sin importarme eso giro la perilla de la puerta saliendo al pasillo fuera de mi habitación.
¿Donde está? ¿Dónde está mi duque?
Bajo tropezandome por los escalones por lo que aferró a mis manos en las barandas, mis latidos están acelerados, mi mente sólo se repite una sólo caso constante.
Debo ver a Kai
Abajo, saliendo por la puerta del salón principal, veo a Holly con una bandeja de plata y unas tazas en este, quien al levantar su rostro su mirada cambia de una neutra a jna notablemente sorprendida, tal es su sorpresa que sin querer deja caer la bandeja al suela rompiendo las tazas de porcelana al instante.
- ¡Señorita Gai!- su grito sorpresa se escucha por todo el lugar mientras ella aún se queda inmóvil en su lugar, haciendo que se empiecen a escuchar varios pasos apurados en esta dirección.
- Ah-ah- iba a decir algo mientras daba mi paso en el último escalón pero sin poder hablar bien porque siento rasposa la garganta, a los segundos reconozco que mis padres salen corriendo del mismo lugar del que salió Holly.
-¡Hija!- mi madre alza la voz apresurandose a mi lado para abrazarme con cuidado empezando a llorar en mi hombro.
- ¡Es un milagro de Dios!- mi padre tan emocionado como mi progenitora me cubren con sus brazos.
Aún estoy aturdida mientras veo como mueven sus bocas diciendo hablándole pero mi mente está enfocada en otra cosa, no escuchando nada de lo que me dicen sólo logro tragar saliva para preguntar mi cuestionamiento desde que me levanté.
- ¿Don-donde está Kai?- ante mi pregunta ellos se alejan un poco para mirarse entre si, pasándolo los segundos sin obtener respuesta alguna.
¿Por qué no dicen nada?
- ¿Mamá? ¿Papá?- ambos me observaron continuando en silencio- ¿Dónde está el gran duque?
Noto como hasta Holly agacha su cabeza para no decir nada.
- Lo sentimos cariño- con delicadeza mi madre toma mi mano entre la suya para darme un leve apretón- Él no- no ...
Parecía que le costase decirlo, haciendo que el inevitable pensamiento cruce mi mente.
No ... No él no
- No-no puede ser- mis ojos se llenan de lágrimas haciendome ver borroso- Kai no puede haber muerto- siento mis piernas flaquea cayendo sobre mis rodillas, generando conmoción entre mi familia, pero poco me importaba.
Cuando mi mente empezaba a torturarme con la escena cuando me salvo, mi padre coloca sus manos en mi rostro obligándome a que lo observe.
- No querida, su excelencia esta con vida- mis ojos se agrandan sintiendo como el aire que había retenido sin querer- pero no se encuentra en el mejor estado.
- ¿Qué tiene?- mis manos temblando se sujetan al fuerte antebrazo de mi progenitor - ¿Qué ha pasado con Kai, padre?
- Él sigue sin dar señales de vida, lo único que han obtenido los medicos es una frecuencia cardíaca muy baja, ahora se encuentra en el Palacio Real.
- Debo ir a verlo- él me ayuda a ponerme de pie- necesito estar a su lado.
Ambos vuelvan a observarse pareciendo como si hablarán con las miradas, al darse cuenta que los observaba mi madre se dirije a mi.
- Lo verás cariño, pero apenas te acabas de despertar deja primero que llamemos a los medicos para que te revisen.
- No puedo, debo ir a verlo ahora.
- Gaia por favor, escucha a tu madre, dejamos que primero te observen no queremos que te pase nada malo.
Bueno, si me desmayo en el camino no podre ni verlo
Ante la petición de ellos muy dudosa y ansiosa sólo me quedo suspirar asintiendo con la cabeza.
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//NARRADOR OMNISCIENTE//
Al dejar con cuidado a su hija en su habitación mientras los médicos la revisan, al conde Luker y su esposa, la condesa Alina, se reunieron en el despacho central del condado.
- Necesitamos poner el plan en marcha- fue lo primero que dijo la condesa al cerrarse la puerta.
- Parece muy apresurado, Gaia apenas despertó.
- SI dejamos pasar más tiempo, no querrá dejarlo, hacemos esto por su bienestar.
- Lo sé querida, sólo espero que no nos odie por esto- suspirando ambos se toman de la mano para darse aliento y empezad hacer este plan que ambos se habían planteado desde hace unas semanas cuando la pelimorado aún no se despertaba.
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Siento como una eternidad los minutos que han pasado desde que terminaron de revisarme los médicos, Holly y otras muchachas mas han venido ayudarme para alistarme, peculiarmente mi mejor amiga y acompañante sólo se ha limitado a decir o responder algunas cosas luciendo mas reservada que antes, mientras que otras muchachas empezaban alistar en baúles mi ropa y otras cosas mías.
Seguro mis padres sabían que querría quedarme con Kai todo el tiempo posible
Cuando nos avisaron que los carruajes ya estaban listos, baje con todo el apuro y guiado posible porque mis piernas ya empezaban a funcionar de la era correcta, mi madre y yo nos subimos a un mismo carruaje mientras que mi padre subió al carruaje delante del nuestro.
- Hija- llama mi atención la condesa, haciendo que la mire hacia ella esperando a que hable- Necesitamos que te mantengas serena.
- Lo sé mamá, pero ahora lo único que me preocupa es que lleguemos hasta Palacio real.
Ella sólo asiente en silencio.
- Ah casi lo olvidaba- busca entre su bolso un frasco con un líquido de color Celestino- El joven Antón, tu amigo, nos dio este frasco para ti antes de irse de viaje, dijo que lo hubieras después de despertarte.
-¿ Para que es?
- No nos lo dijo exactamente pero menciono algo sobre medicina curativa de su templo.
Quizás él mismo lo hizo para ayudarme arecuperar con un poco de magia
Asiento con la cabeza y tomando el brazo en mis manos, observó cuan ligero dle ve el líquido, si visualizar bien se nota algunos fragmentos brillantes.
Se parece al qdue le dieron a Kai para recuperarse luego de ser torturado por la controlada Vesna y Magnus
Tomandolo por inercia, bebo todo el contenido sintiendo el líquido retrasando mi garganta,.
- Tiene ... un sabor extraño- siento el gusto semi metálico que ha dejado en mi boca.
- Debe ser el medicamento- responde mi madre, yo sólo asiento y le devuelvo el envase vacío.
El carruaje ya en marcha empieza avanzar por el camino. Mis ojos observando tras la ventanilla de mi lado me permite recorrer el paisaje frío y casi lleno de nieve ligeramente en el suelo como si fuera una alfombra blanca. Siento una punzada en la cabeza empezando a sentirme mareada, la visión se me va haciendo borrosa, llevo mis manos a la cien.
- Madre ... No me estoy sintiendo bien- murmuró haciendo que ella me mira preocupada .
- Tranquila, es parte del efecto- responde casi aliviada.
- ¿cómo lo sabe?- mis sentidos se ponen en alerta asustando mi sistema- ma-dre ¿Qué era Eso?
Pero ya no puedo escuchar su respuesta cuando pierdo los sentidos callando en un profundo sueño.