CAPITULO 03

1646 Palabras
//NARRADOR OMNISCIENTE// 7 Horas después Las horas sobre el viaje que los Lechner tomaron hacia la villa Hetli pasaron con rapidez, teniendo a el conde Luker guiando a los dos carruajes más que venían con él, en los que dentro de uno se encontraba su esposa y si hija durmiendo. Él sabía lo que se iba a venir cuando llegarán a su paradero y su primogénita se diera cuenta pero ya no había marcha atrás, debían de hacerlo por el bienestar de la pelimorado. Bajando en el hogar que ellos compraron desde hace muchos años, el cual no visitaban desde que Gaia era una pequeña, orientaron a sus trabajadores para que reacomodaran todas las cosas que han traído, he de decir que fueron muchas cosas y más estában en camino, el tía lo que se quedarían era indeterminado. El conde Luker había pedido licencia por un par de meses los cuales ocuparía para pasarlo más en familia y sobre todo convencer a su hija de cambiar de parecer sobre su compromiso con el duque de Herzog. A su parecer, desde que ella conoció a esta hombre, su vida empezó a dar cambios muy drásticos, no siendo todos muy positivos. Aúnque la realidad es que es todo al contrario ya que, desde el despertar de Gaia 2.0 fue ella la que dio rienda suelta al cambio de destino en toda la historia, obvio los condes no lo saben por evidentes razones Entendiendo el porque de su toma tan drástica de decisión, vayamos hasta el ya acomodado nuevo hogar de los condes de Verkel, en el lugar Lady Gaia estaba Un bajo los efectos del medicamento donante que su progenitora le había dado a nombre del Mago Antón, el cual jamás le dio ese médicamente, así es, ella había mentido para obtener la confianza de su hija. . . . El sentimiento del pasado adormecimiento envuelve mi ser, siento mi cerebro empezar a despertar desorientada, de nuevo recostada sobre una cama me encuento observando el lugar intenotando reconocerlo. ¿Me desmayé de nuevo? Bajo entre mis recuerdos trazando la última imagen que ví. Mi madre observandome compasiva y tranquila tras darme de beber ese líquido extraño. ¿Ella sabía lo que eso me haría? ¿Acaso ella me dopo? Mirando incrédula a la nada, recuerdo bien que ella me dijo que era un medicamento para ayudar en mi recuperación. ¿Olvido decirme que me dormiria al instante? Mis pensamientos aún no reaccionan con totalidad a lo que sucedió, por lp que sólo atinó en reincorporarme notando que aún llevo puesto lo que usaba en el carruaje. Carruaje ¡CIERTO! ¡KAI! Íbamos al Palacio para ver a mi duque Despejando de nuevo mi visión camino hacia la puerta notando los diseños medios rubies que hace decoración en la habitación, no se parecen al diseño decorativo de algún lugar que haya visto. No queriendo quedarme perdiendo más tiempo salgo con paso apresurado de la alcoba, llegando a los pasillos mas estrechos que los del condado, las puertas, los muros y los tapizados, todos tiene un diseño Rubí con plateado. Sigo avanzando, justo al doblar la esquina, veo venir a tres de los empleados de seguridad de mis padres. Me acerco a ellos para preguntarles sobre lo que esta ocurriendo. - Buenas tardes señorita Gaia- los tres chicos saludan al unísono inclinandose en una reverencia casi perfecta. - Hola muchachos- saludo con rapidez llendo al grano- Disculpan pero me quedé dormida y estoy algo desorientada ¿dónde es que estamos? - Hace unas horas llegamos a la Villa Hetli- me responde el más joven. ¿Villa Hetli? ¿Qué es eso? Mi rostro de confusión debió decirlo todo porque el segu do procedió hablar. - ¿Se encuentra bien señorita?- observandome con cautela aún sigo perdida pero sólo atinó asentir con la cabeza. - En si si, es que yo ... Yo creí iríamos al Palacio Real. Porque ahí se suponía que debíamos ir - ¿Saben donde están mis padres? - El conde y la condesa fueron a recorrer la villa para asegurarse como se encuentra el lugar. ¿Acaso me perdí de algo? ¿por qué vinimos a este lugar antes de ir por Kai? - Entiendo- paso mi mano por mi barbilla masajeando esta intentando encontrar alguna lógica- ¿Que tan lejos estamos del Palacio de Alois? Entre los tres de miran analizando mi pregunta, hasta que el que se había mantenido callado hasta ahora es quien me responde. - Estamos a un día de distancia del Reino de Alois- decir que sólo mis ojos se agrandaron es poco, casi me trago con mi propia saliva haciéndome carraspear antes de volver a encontrar palabra alguna. Pero que diantres ... ¿Qué diablos han hecho mis padres? ¿Qué no saben lo vital que es para mi ver a mi duque? - Gracias muchachos- tratando de contener mi mal humor con ellos, señaló hacia otro pasillo detras de ellos -¿ la salida esta por alla?- asienten con la sabes aún señal de afirmación, no perdiendo otro segundo sólo paso a su lado caminando con paso firme, tengo que levantar la falda de mo vestido para andar más rápido y lograr salir de la grande casa de esta dichosa Villa. Afuera todo es sereno, los empleados transcurren con tranquilidad, algunos hacen reverencia para saludarme, pero estoy lo suficientemente absorta en las mil y un maneras de recriminarle a los conde de Verkel el porque de sus acciones que no me detengo a responder los saludos. ¿Qué estaban pensando padre y madre? Los busco con la mirada por todo el lugar, avanzando en gran manera por la zona verdosa, el Prado esta semi seco debido a la fría temperatura pero eso ahora no me importa. Minutos caminado pasan hasta que puedo reconocer la cabellera y postura de mi padre, al lado de mi progenitora. Ambos estaban escuchando a un señor granjero que les enseñaba a las crías recién nacidas de una oveja pero de igual manera me paré de tras de ellos para llamar su atención. - Conde Luker y condesa Alina ¿Se puede saber donde diablos estamos?- sorprendienlos, ellos se giran en mi dirección. - Gaia esos no son los buenos modales que te enseñamos- me reprende mi madre. - Al caño con todo eso - los miro con las manos en la cintura. - Gaia Lechner no le hables así a tu madre - defiende mi progenitor mirándome con el ceño fruncido - ¿Por qué he despertado en este lugar? ¿Por que no estoy en palacio real con el gran duque ?- pregunto con molestia ignorando sus represiones. - Será mejor que cambies ese tono de voz señorita, el que te hayas recuperado no significa que puedas hablarnos asi - me señala la condesa Alina. - No traten de cambiar el tema- avanzó un paso más hacia ellos- ¿Qué hago en Villa Hetli en lugar de estar al lado de Kai? - Tuvimos que venir por algunos inconvenientes que requerían de nuestra presencia. - Además, de pequeña te gustaba venir a esta Villa en invierno, es de tus lugares favoritos. Mi entrecejo se frunce observando como ambos me hablan con tanta naturalidad como sino supieran lo importante que era para mi estar en palacio real justo ahora. - Podrían haber venido ustedes, no tenían porque traerme aquí, es importante que vuelve hacia Alois- ante lo dicho mi padre se vuelve a dirigir a mi. - En estos momentos necesitas estar en un lugar pacífico luego de haber pasado por la difícil situación que viviste hija. - No, en estos momentos necesito estar al lado de MI prometido velando por su recuperación. - Eso ya no será necesario querida- mi madre me sujeta el antebrazo con delicadeza para volver hablar- El compromiso con su excelencia se rompió hace un par de semanas antes que despiertes. ¿Qué? Miro de reojo a mi padre el cual asiente afirmando lo que la condesa acaba de decir, por inercia me alejo de ella mirando hacia ambos no entendido bien que ha querido decir. - ¿Que-que? ¿Cómo pudieron hacer eso? - negaba con la cabeza sintiendo la opresión en mo corazón. - Lo hicimos por tu bien Gaia, no puedes estar aferrada al duque, no es bueno para ti- intenta volver acercarse pero retroceso un poco más. - ¿No es bueno para mi?- pronunció indignada- FUE ÉL QUIEN ME SALVÓ- para este punto ya me olvidé de que ellos son los condes- ESTOY VIVA GRACIAS A ÉL, SINO ME HUBIERA ENCONTADO, EL PSICOPATA DE MAGNUS HUBIERA ACABADO CON MI VIDA. - Aún así, el que tu hayas despertado es un milagro, pero que su excelencia no parece correr con la misma suerte, los médicos ya no saben que poder hacer, pronto podrían declararlo muerto. ¡No! Sean vuelto locos - No-no se atreverian- murmuró mas para mi. - Lo siento cariño se que es difícil pero es mejor que ya aceptes el destino de que excelencia, por eso te trajimos aquí para que sea más fácil de asimiliar- niego con la cabeza a todo lo que me dicen. - ¿COMO SE ATREVEN A INTENTAR DE SEPARARME DEL HOMBRE AL QUE AMO? - Gaia es mejor que te calmes, no debes exhaltarte- ahora ambos iintentar llegar hasta mi para callarme pero lo último que quiero es estar cerca de ellos. - NO, NO ESPEREN QUE ME QUEDE TRANQUILA AL ENTERRARME LO QUE HAN ECHO- los señaló con el dedo- ¿COMO PUDIERON? Las lágrimas retenidas en mis ojos me hace ver borroso, sin embargo, no quiero estar más aquí por lo que sólo corro alejándose de ellos, escuchando sus gritos buscando que me detenga, algo que obviamente no hago. Debo de regresar con Kai Necesito verlo El no puede morir, no él por favor
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