Ixchel
No era el trabajo, era ella dándome el valor para irme, era su amor, su presencia en mi vida, lo que me inspiraba lo que me regresaba las ganas de disfrutar la vida, de volver a amar, de sentirme amada, ahora solo buscaba las palabras correctas para decirle que quería el divorcio, no quería lastimarla, a pesar de todo le tenia cariño y consideraciones, me preocupaba su salud, su estabilidad, Mayte se acerco.
- Mi amor, te apoyo, nos iremos a donde tu digas- ahí estaba yo, rogando atención, rogando incluirme en su vida, en sus proyectos, me rehusaba a ver la realidad , me aferraba a ella a no salir de su vida, realmente la amaba.
- Mayte, lo he dicho antes, este cambio lo haré sola, es un proyecto personal, es lo que necesito, es lo que quiero- respiré profundo- Mayte tu y yo solo compartimos casa, espacio, nos une un documento, solo eso- ella me interrumpió.
- Hace dos años tu decidiste cambiarte de habitación, fue decisión tuya - la mire, con los ojos llenos de lagrimas, le recordé- somos un matrimonio- intente tomar sus manos, al hacerlo, en su mano no estaba su anillo- ¿por que no tienes tu anillo?- pregunté molesta.
- Me he quitado el anillo, no tiene caso portarlo- la mire a los ojos, llena de seguridad dije- quiero separarme- cuando dije eso su hermana aclaro la garganta.
- Hola, buen día- llegaba en mal momento, pensé, mis ojos se clavaron en Ixchel, quien no pudo ocultar su molestia, al verme, sin mirarme respondió.
- Hola- mire a Mayte- te veo por la noche- su familia y yo no nos soportamos, pensé, Mayte respondió.
- Si, te veo por la noche- ella salió de la cocina, yo quise caminar tras ella, pero Dinora mi hermana me detuvo.
- No, tranquila- la abrace, sabia que su relación estaba mal, que vivían en la misma casa, pero la relación se había enfriado, note varias veces triste a mi hermana, pensativa, preocupada, las ausencias constantes de Ixchel en reuniones familiares, sus viajes, nuestras visitas con ella en el estudio, Mayte se separo de mi.
- No entiendo que pasa- seque mis lagrimas. mi hermana dijo.
- Puedo volver mas tarde- dije apenada, escuchamos cuando la puerta principal se abrió y se cerro.
Ixchel
Estaba decidida a pedirle el divorcio y como siempre alguien de su familia aparece, siempre están en los momentos menos indicados, recordé cuando le pedí matrimonio, la llamada de su madre interrumpiendo, las veces que salimos a cenar y su madre no dejaba de llamar o se sentía mal y Mayte tenia que salir corriendo, encendí el auto, yo ya no pertenecía a este lugar a esa mujer, mi corazón, mis pensamientos y mis deseos estaban con Diana, estaba enamorada de su sonrisa, de su mirada, tomar sus manos, suspire, al recordar cada momento.
Diana
Esperaba por Daniela, en el jardín, trabajando, respondiendo correo, una sonrisa me acompañaba, suspire, al recordar esos días, esos momentos, a su lado, incluso escuchaba canciones románticas, estaba enamorada y no podía ni quería ocultarlo, ella me amaba y yo a ella, mi amor era correspondido, lo sé por como me mira, como me trata.
Daniela
Llegue a casa, luego de mi clase de ingles, al llegar entre caminando hacia el puerta principal, al levantar la mirada, ví a mi madre, en el jardín, sonriendo, una sonrisa diferente, estaba cantando una canción romántica, se veía radiante, tan diferente, alegre, sonreí, en tono suave dije:
- Que alegría, escucharte cantar, lo haces muy bien, cantas bien las canciones románticas- sonrió, sus mejillas sonrojadas, se levanto de la silla.
- Hola cariño- camine a su encuentro.
- Madre- bese su mejilla, nos abrazamos.
Mayte
Dinora se fue, yo camine hacia la habitación de Ixchel, me gustaba entrar, me gustaba ese aroma dulce que dejaba en su habitación, abrazaba su ropa, veía sus fotos, suspire estando dentro, ví su maleta y como era costumbre, la tome, la coloque en el sofá, cercano a la ventana, la abrí, saque la ropa, ella colocaba la ropa sucia en una bolsa a parte, saque los zapatos, los coloque en su guarda ropa, al mover uno de los compartimientos, un sobre color rosa se callo, lo levante, en el frente tenía su nombre, en la parte trasera, un te amo, con una inicial, "D", la sangre se me fue a los talones, un calor me recorrió, se estaciono en mis mejillas, ella había vuelto, dije en tono molesto, lo abrí, una tarjeta con palabras de amor, todo empezaba a tener sentido, la conversación con Ixchel, la insistencia en irse sola.
Leticia
Preparaba la cena eran las seis de la tarde, una tarde fría, Diana y Daniela estaban en el jardín, yo coloque la mesa, al tener todo listo, salí a buscarlas, estaban sentadas en el columpio, recordé, la ultima noche en la cual fui tan feliz en ese lugar, recordé Diana abrazaba a Daniela, ella tenía diez años, suspire, con una sonrisa en los labios, me acerque, ellas estaban sonriendo, hablando.
- La cena esta lista- Daniela se levanto, camino hacia mi, beso mi mejilla.
- Gracias- la abrace, entramos a casa, mi madre tras nosotros con su celular en la mano.
Diana
La cena paso hablando de los logros de Daniela, Leticia y yo estábamos orgullosas, de nuestra niña, Leticia se hacia cargo de ella la acompañaba, la cuidaba y educaba la mayor parte dle tiempo, yo me hacia cargo de lo económico, de sus estudios, pero mi tiempo libre libre era para ella, para compartir sus planes, escuchar sus sueños, salir a comer, pasar tiempo de chicas, pero ahora que tengo novia debo reorganizar las cosas, mi vida, una sonrisa se dibujo.
Ixchel
Salí tarde de la oficina, estaba muy interesada en dejar todo en orden, y no tenía ganas de ir a casa, tome mis cosas, salí de la oficina, camine hacia el ascensor, me encontré a doña Mary, se acerco.
- Licenciada, otra vez se va tarde- la mire, ella era muy noble y amable conmigo.
- si, a penas voy a casa- la mire- ¿Usted como esta?- ella sonrió.
- Muy agradecida con usted, señorita, gracias por ayudarme con mis medicamentos.
- Nada que agradecer, lo hago con gusto- la mire- por cierto, me ire en un mes, pero usted tiene mi dato, si necesita algo no dude en llamarme.
- La vamos a extrañar mucho- tome su mano- cuidese mucho y no trabaje tanto, desee un tiempo para disfrutar la vida, para enamorarse.
- Justo por eso me voy- le di un beso en la mejilla- nos vemos mañana- entre al ascensor, estaba locamente enamorada de mi novia, me encantaba como se escuchaba, subí al auto, conduje era el día de ir a ver a Rosana, cuentas, avances, y claro una cena con mi mejor amiga y socia, le marque- señorita- dije sonriendo.
- Desaparecida, me debes una cena- dije riendo.
- Justo para eso te llamo, voy camino al negocio- dije mientras conducía.
- Aquí te espero, tengo listos los documentos y una propuesta- estaba emocionada con el resultado.
- Te veo en unos minutos- colgué. de fondo una canción romántica, ahora todas esas cosas de amor tenían sentido, tenía a quien dedicarle canciones, enviarle flores, escribirle cartas, mi teléfono sonó, en la pantalla del estéreo su nombre: Diana- respondí- mi amor, belleza- la noche se ilumino.
- Hola, mi amor buena noche, estaba pensando en tí y decidí llamarte- suspire- ¿puedes hablar?- no sabía si estaba ocupada.
- Claro que puedo mi amor, para ti siempre tendré tiempo, es un honor escuchar tu voz- suspire.
- Gracias, mi amor que linda, te extraño- dije mirando la luna, recargada del balcón.
- Te amo bonita yo también te extraño mucho, novia mía- suspire- te tengo una sorpresa- dije ilusionada.
- Me encantan las sorpresas- dije cual niña, esperando la sorpresa.