Ixchel
La respuesta a su pregunta la tenía, y ella la sabía, pero ninguna de las dos era capaz de reconocerlo, de decirlo, algo nos unía, y tantas cosas nos separaban, tocaron a la puerta, ella dijo.
-Yo abro- hacia preguntas , pero tenía miedo a la respuesta porque la conocía, era tan cobarde que , prefería mentirme, engañarme, baje la escalera, llegue a la puerta, era mi hermana.
Diana
Volvía a casa, los viajes se me hacían eternos cuando estaba sin ver a mi hija, pero este último viaje, quería que fuera eterno, quería quedarme ahí , entre sus brazos, dormir entre sus brazos, sintiendo su calor, siendo dueña de sus besos, llenarla de mis caricias, suspiré, baje del avión, camine hacia la salida a buscar mi maleta, eran las siete de la noche y yo tenía sueño, sonrisa pícara al recordar porque no dormí.
Maite
Mi hermana se fue tarde, tanto que cuando fui a la habitación de Ixchel dormía, me quede mirándola, pensando que la perdí, salí de su habitación, me fui a la mía, me fui a la regadera, eran las once de la noche cuando salí, me vestí, secaba mi cabello, una lagrima recorrió mi mejilla, estaba casada conmigo, pero sabía que ella se enamoró, que estaba enamorada de esa mujer, a la cual odio, esa mujer que apareció hace unos años en su vida, cuando Ixchel buscaba empleo, el destino o quizás la vida se encargó de juntarlas, desde el inicio lo supe, ambas se gustaron , desde el primer momento en que se vieron, deje caer los hombros, he Vivido con eso desde hace años, pensaba sentada sobre el sofá, en medio de la oscuridad, muchas veces me he preguntado : ¿Que era peor que Ixchel siguiera conmigo por lastima?, o ¿dejarla ir?, estaba confundida.
Diana
Daniela mi hija dormía, Leticia la nana, hacía lo mismo, yo por mi parte estaba en mi habitación , preparándome para recostarme, deseando que el tiempo pasara de prisa, para volver a verla, suspiré, entre a la cama, no sin antes dedicarle mis pensamientos, suspiré, una sonrisa se dibujo en mi rostro, extendí mi mano, tome el teléfono, vi nuestra foto.
Ixchel
Había fingiendo estar dormida, para evitar hablar con Maite, cuando ella salió de mi habitación yo me levante, fui a la ducha, al salir secaba mi cabello mientras pensaba, en su sonrisa, en la suavidad de su piel, una sonrisa se dibujo en mi rostro, al terminar de secarme el cabello, me coloque la pijamada, tome mi libro , el cual leo todas las noches, pero antes le marque, ella respondió en tono bajo.
⁃ Hola, mi amor- dije en tono muy bajo.
⁃ ¿Lista para dormí? - me senté al borde de la cama.
⁃ Al menos lo intentaré- estaba siendo sincera, honesta.
⁃ Solo faltan dos días para vernos- suspiré.
⁃ Me robas una noche- dije de inmediato- tu llegas el viernes- dije segura- así que ese día dormirás conmigo y yo contigo- una sonrisa se dibujo.
⁃ Cierto, solo hoy miércoles y mañana dormirás sola, desearía estar ahí, contigo- suspiré.
⁃ Me encantaría que estuvieras aquí, conmigo a mi lado, o yo halla , entre tus brazos, perdida en tu mirada- suspire- qué cursi soy. ⁃ Amo que seas cursi, amo tu sonrisa, tu mirada, tu acento, amo cada partícula que forma tu cuerpos- suspire, estaba recostada sobre la cama.
⁃ ¿Que me das?, ¿Que me haces?- pregunté- sólo quiero y deseo estar contigo, cuando estoy entre tus brazos, soy la mujer más feliz-suspire.
⁃ Te doy y te ofrezco mi amor, mi corazón- suspire, me quede horas conversando con ella, hablando de todo.
Maite
Algo sucedía, estoy segura, Ixchel actuaba diferente, estaba sonriente, si veía el celular, una sonrisa se dibujaba en su rostro, había vuelto a caminar por la casa, cantando, sonriendo, el viernes por la mañana le preparé el desayuno, deseaba pasar el fin de semana, con ella, se acercó a la mesa, su rostro estaba relajado, alegre, una sonrisa dibujada en su rostro, me saludo.
⁃ Hola buen día- me acerque, bese su mejilla.
⁃ Hola mi amor, buen día- le di una sonrisa, se sentó a mi lado, la chica de servicio le coloco el plato con fruta, una taza de café, Ixchel se quedo en silencio.
Ixchel
Estaba pensando como decirle, que me iré de viaje todo el fin de semana, me senté a la mesa, mis ojos se posaron ella, con una sonrisa en los labios, dijo.
- Espero te guste el desayuno- sonrisa- hace mucho no te preparaba, se que te gusta- tomé su mano.
- Gracias, delicioso- le di una sonrisa- aprovecho para comentarte que saldré de viaje me voy mañana por la tarde y regreso el lunes- ella me miró confundida, la sonrisa se borro.
- ¿Viaje de trabajo?- la mire, había tantas señales que yo no quería , que me resistía a ver.
- No, quiero aprovechar a ir a ver a mi familia- no era tan cercana a ellos, recordé.
- Haces bien, siempre te insisto con que deberías ir mas seguido, hace dos años no vas- la mire, sé que miente, y yo finjo que le creo sus mentiras.
- Si, quizás tengas razón- pensé, termine el desayuno en silencio, me levanté de la mesa, ella me dio un termo, fruta.
- Que tengas un bonito día cielo- busqué sus labios, beso mi mejilla.
- Tu también- salí de casa, entré al auto.
Diana
Mi día comenzaba con ejercicio a las cinco de la mañana, hora en la que mi primer pensamiento era ella, suspire, luego desayuno algo ligero, salgo de casa corriendo mi entrada al trabajo era a las ocho de la mañana, mientras conducía pensaba, en lo feliz que soy cuando estoy con ella, cuando veo su sonrisa, suspiré.
Ixchel
Al llegar a la oficina, estacione el auto, baje, tome mis cosas camine hacia la entrada, al subir al elevador, tenía el celular en las manos, entre a una aplicación, seleccione lo que buscaba.
Diana
De reunión en reunión, a veces revisaba mi celular, pero no tenía mensajes de ella, otras me concentraba en lo que hacía, al salir de una de las reuniones, la recepcionista me detuvo.
- Ingeniera, le trajeron esto.
- ¿Para mí?- una sonrisa se dibujó en mi rostro.
- Si, están hermosas las rosas.
- Si- el guardia se acercó, me ayudó con las rosas, las llevo a mi oficina, la recepcionista me siguió.
- Enviaron también esta bolsa- extendí la mano.
- Gracias- la tome, ellos salieron yo de inmediato, abrí la tarjeta que venia con las rosas decía:
*Y si hablamos de casualidades, usted es mi favorita*
Una sonrisa en mis labios, lleve la tarjeta a mi pecho, suspiré, en tono suave dije: te amo niña, suspire, tome la bolsa la abrí, unos chocolates, yo era la mujer más feliz, la más enamorada también, tomé mi teléfono le marque, no tuve respuesta, me prepara par ala siguiente reunión.
Ixchel
estaba en una reunión, vi en la pantalla de mi teléfono su nombre, no pude contestarle, a pesar de que deseaba hacerlo, me encanta escuchar su voz, una ligera sonrisa se dibujó en mi rostro, al finalizar la reunión, eran las tres de la tarde, fui a la oficina, tomé mis cosas y salí, tenia prisa, algo importante que hacer, pensaba.
Diana
No respondió a mi llamada, tampoco me envió mensajes lo cual me parecía raro, continúe con mi día, hasta la hora de salida, salí subí a mi auto, volví a marcarle me enviaba a buzón, conduje hacia mi casa, al llegar Leticia pregunto.
- ¿Todo bien?- la note distinta, distante, se había ido con una sonrisa y regresaba con rosas y chocolates pero sería.
- Si, todo bien, iré a refrescarme ya vuelvo- camine hacia mi habitación, esa tarde la pase con mi hija salimos a andar en bicicleta, a pasear a nuestra doki, nuestra perrita, por la noche la cena y finalmente me fui a mi habitación intentaba leer un libro, al dia siguiente mi rutina matutina, fui a la oficina, al llegar entré, como todos los días seria, al llegar a mi oficina, me ocupe tanto que sin darme cuenta eran las doce del día, mi teléfono sonó, respondí.
- Hola- no deje de ver los documentos que tenía sobre el escritorio.
- Ingeniera Rosales, la busca un proveedor.
- No espero a nadie- no tenía ganas de ver más gente.
- Me comenta que viene a ofrecer sus servicios.
- Que pase a la sala de juntas por favor- me levanté de la silla, caminé hacia la sala de juntas, al entrar una sonrisa se dibujó en mi rostro- tu.