36 —Estábamos sacando las fotografías de rutina —dijo Paul Edgar con una voz gutural y efímera. Había rechazado sus ofertas de ayuda y todavía estaba tumbado donde Arthur y Slim lo encontraron—. Para el archivo. No nos dimos cuenta de que estaba viva hasta que se dirigió a nosotros. —¿Qué paso? —dijo Arthur. —Estábamos aterrorizados, Creímos de verdad que había vuelto de entre los muertos. Murmuraba, incapaz de hablar, salvo con gruñidos. Nos asustamos y la golpeamos hasta que quedó inconsciente. Luego Mick y Dave se la llevaron —Los ojos de Paul miraron al techo y de nuevo a la pared—. Que Dios nos perdone, había venido del mar, así que lo devolvieron a él. La llevaron a los acantilados de Cramer Cove y la tiraron al mar. Arthur resopló. —Mick siempre decía… siempre decía que volverí

