37 —Tengo que decir que no es el tipo de pregunta que tengo que responder todos los días —dijo Rick Harris, agitando un bolígrafo entre sus dedos como un malabarista aficionado—. El nendrilhidrato fue como una mancha en el orgullo de nuestra profesión. —Cuénteme, por favor —pidió Slim al veterinario jubilado que estaba sentado en el sofá de enfrente. Arthur, que había conseguido esta cita, estaba esperando fuera en el coche, haciendo llamadas telefónicas, sin duda tratando de tirar de hilos cada vez más enredados. —Bueno, se vendió como un anestésico más barato que lo que se usaba en ese momento. Habrá oído hablar del tranquilizante de caballo, espero. —Un poco —dijo Slim. —Es una droga poderosa que se usa durante las operaciones de animales. Su nombre químico es ketamina y por desgra

