44 —¿Me vas a decir de qué va esto? ‘Slim no podía quitarse la sonrisa de la cara mientras el mar agitaba su cabello. —Por supuesto, no sería sencillo —dijo—. Nada lo es con Joanna Bramwell. ¿Por qué iba a ser distinto con esto? —No tiene sentido lo que dices. —Te lo explicaré cuando lleguemos. A pesar de las reticencias del capitán, remaron hasta las rocas en aguas mucho más agitadas que antes. La marea absorbía y tragaba en riscos y sumideros mientras guardaban el bote. —Ahí mismo —dijo Slim trepando sobre su risco empinado hasta un saliente que se extendía por encima del agua—. ¿Ves la forma en que la ola llega aquí pero no rompe por encima de las rocas? Es porque no encuentra la misma resistencia. Hay algo ahí abajo. —¿Qué? Slim se quitó la camisa y abrió la bolsa de vieja que

