El hogar ideal

1553 Palabras

Los días siguientes después de la audiencia fueron una mezcla rara entre alivio y desconcierto. Lisandro desaparecía por horas. Me dejaba con Nicolás en el pent-house, y aunque por las mañanas íbamos con él a la oficina, por las tardes nos mandaba de vuelta. Yo trataba de no cuestionar mucho. Pero joder, a veces tenía que morderme la lengua para no soltarle unas cuantas verdades. Me decía que estaba atando cabos sueltos, que tenía cosas pendientes. Pero no me daba detalles, nada. Y eso me carcomía por dentro. Porque aunque ahora éramos una especie de familia, seguía habiendo secretos. Y yo odiaba los secretos. Nicolás, por su parte, era un sol, como estaba de vacaciones, se entretenía en el pent-house, jugando, pintando, viendo pelis. Se adaptó rápido. Y sí, me robaba sonrisas cuando me

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR