Máximiliano se vistió nuevamente, con la ropa que había llevado, al ingresarlo le habían retirado la ropa colocándo una bata, después de colocarse el saco, que se ajustaba a la perfección a sus músculos redondeando bien sus pectorales, Máximiliano firmó su alta. Alonso lo acompañó hasta la salida del hospital, éste último caminaba con el entrecejo fruncido; no estaba feliz con la decisión de Maximiliano, el le había indicado que tenía que quedarse, empezar un tratamiento y prepararse para operar el tumor. La naturaleza del tumor era agresivo, no era posible realizar un biopsia, que les indicará si era cancerígeno y el único método era retirándolo, por completo. Maximiliano le mencionó que no buscaría la operación, le había mencionado, que su vida estaba cambiando y que prefería vivir po

