Rápidamente, quito mi mano del rostro de Alicia, mientras Hilda se acerca a paso veloz. — Ay, Amor. Por fin estás en casa. — Exclama sonriente mientras me abraza y me besa desesperada. De reojo, veo a Alicia agachar la mirada y sé lo incómoda que está. — ¡Auchh!. — Finjo estar lastimado, para lograr separar a mi prometida de mi lado. — Perdón, mi cielo. — Se disculpa dando un paso atrás. Mira a Alicia, con una ceja levantada y pone cara de pregunta. — Hilda, ella es Alicia, la maestra de Abril. — Las presento. — Hola, mucho gusto. — La saluda Alicia, amablemente. Hilda sólo hace un leve asentimiento. — Y, ¿Qué hace ella aquí?. — Pregunta seria. — Sólo estoy esperando a Abril y a Nataly, para ir por un helado. — Explica Alicia, algo nerviosa. — Creo que mejor, las espero en la coci

