DÍAS DESPUÉS... *** EMILIANO *** Poco a poco, mi herida va sanando, gracias a los cuidados de Nataly, de mi hija y de Hilda, que viene todas las tardes y pasamos un rato juntos. Obviamente, mi familia no está nada feliz, pero se resignan, porque prefieren verla ahí, para que yo no salga, ya que aún debo guardar reposo. Después de que mi prometida se va, voy a buscar a mi hija, a ver si me dedica al menos, un rato para jugar. Abro la puerta de su habitación y está con Nataly, coloreando en su libro. — ¡Hola!. — Saludo tímido. — ¿Se fué la empalagosa?. — Pregunta Abril, aún concentrada en sus dibujos. — ¡Sí!. — Concedo acercándome a ella y la tomo en mis brazos. — No, papá. — Bufa entre risas. Se aferra a mí, mientras la dejo delicadamente sobre la cama y empiezo a hacerle cosquill

