CAPÍTULO 30

1058 Palabras

Me subo al carro de mi amiga, que ya está con cara de pregunta. — Ahora sí, Alicia Montero. Me vas a contar todo y sin omitir detalle. — Sentencia, mientras le da marcha al motor. *** HILDA *** — ¿Qué pasó?, ¿Pudiste hablar con Emiliano?. — Cuestiona mi madre, apenas me ve llegar. — No, mamá. El muy cretino, se atrevió a sacarme se su oficina. Definitivamente, no hay nada qué hacer. — Comento frustrada. — Siempre hay algo qué hacer, hija. Recuerda que como mujeres, tenemos armas poderosas para tener a cualquier hombre, comiendo de nuestras manos. ¡Úsalas!. — Señala y vuelve a la cocina, mientras yo quedo confundida con esas palabras. En ese momento, mi celular anuncia una llamada de Felipe, por lo que corro a mi habitación, a responderle. — ¡Hola!. — — Preciosa, ¿Cómo estás?. — —

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR