Brenda se acerca con los ojos llenos de lágrimas y se une a nuestro abrazo, por lo que Fredy y yo nos reímos. — Felicitaciones, Amiga mía. — Solloza, con una sonrisa de oreja a oreja. Beso su frente y la abrazo con fuerza. — Gracias, por haber creído siempre en mí. — Respondo dando un leve apretón a su mano. Escucho unos pasos que se acercan, por lo que los tres nos giramos para ver y ahí está Naty, extendiéndome sus brazos. — Al fin libre, querida Ali. Cómo siempre debió ser. — Murmura, mientras la abrazo. — Ay, Naty. De verdad que agradezco mucho, que no me diste la espalda y que estuviste siempre ahí. — Le respondo, regulando mi llanto. — Jamás dudaría de tí, amiga. Sé quién eres. — Rebate limpiándose algunas lágrimas. — Montero, debemos ir a tramitar tu salida. — Interrumpe la g

