15

1458 Palabras

Facundo —Ah, vos sos uno de esos boludos —dije cuando Sebastián terminó de contarme lo que le pasaba. —Sí, ya sé... —Bueno, mandale un mensaje disculpándote. —¿Estás seguro? —Es lo que tenés que hacer. Y ya no le prometas ir a ningún lado con ella, si te vas a comportar así. Asintió agachando la cabeza, casi parecía un nene chiquito al que habían retado. Ni siquiera se comportaba como el pendejito que le hacía la vida imposible a mi amigo, era como si se hubiera transformado en otra persona, o ya ni siquiera fuera Sebastián. Hasta me sorprendía que actuara así, tenía fama de galancito, ahora ni siquiera podía rechazar una chica. Le pedí que se sentara en el banquito del otro día y le pasé el mate con el termo. Me miró antes de entender que quería que me fuera útil un rato. Seguí acom

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR