—¿Te gusta? —preguntó y Allegra tuvo que tragar el nudo en su garganta. Era la primera vez que a ella le gustaba algo que fuera de tanto valor. Elevó la mirada de la preciosa joya para mirar a Lucca. —Es precioso, sin embargo no creo ser la mujer destinada a recibirla. Yo… —El sonido de su móvil interrumpió la conversación. Cerró los ojos con frustración e iba a ignorar la llamada porque ese era su momento, el momento de ser sincera con Lucca, porque él no se merecía el engaño, se notaba el amor que sentía por Alessia. —¿No vas a responder? —preguntó con una ligera sonrisa—. Podría ser importante —insistió mientras el móvil continuaba sonando. Allegra se lamentó no haberlo dejado en vibrador. Respiró y cogió el móvil de la bolsa de mano que le acompañaba. —¿Otro móvil? Allegra no resp

