Allegra se sentía impotente ante el sufrimiento de Lucca y no poder hacer nada por él le mataba el alma. —Todo estará bien Lucca, Aurora es una chica fuerte saldrá de esta —dijo abrazando a Lucca. Lucca estaba absorto pensando en las consecuencias que el accidente podría traer para su hermana y sobre todo el odio que crecía sin medida hacia Luciano Ferrer, ese hombre era el único culpable de todo lo que ocurría. —¡Voy a matarlo Allegra! —sentenció. Allegra cerró los ojos, sabía perfectamente a quién se refería con esa amenaza. —No vale la pena manchar tus manos por él, Lucca, piensa en Aurora y en nuestros hijos. Piensa en mí, en nuestro amor —susurró al oído del hombre para calmarlo. Pero Lucca sentía tanto dolor y tanta rabia que lo único en lo que pensaba era las mil y una manera

