Narra Emily Soy consciente de que no es mi culpa lo que sucede, no tengo que buscar culpables donde no hay, por eso me disculpé con Alexander. Tampoco ha de ser fácil para él estar así, es como estar muerto y que tu cuerpo lo conservaran en tu casa. Ya no sé ni que cosas pasan por mi cabeza, es una locura lo mucho que puede divagar mi mente en un momento en el que las emociones me manejan. Llevo cinco días que han sido eternos en esta mansión, no niego que cada rincón es precioso, pero mis noches son más eternas que los días. Mi manera de perderme en mi misma y desahogarme era hablar, hablar como una demente en la habitación. —Por eso estoy aquí, no hubo otra manera de salvar a mi familia. Pero admito que mi padre se equivocó en el momento que quiso darnos más de lo que podía. Nos dio

