Capítulo 14

1051 Palabras
Estuve todo el tiempo que estuve en la ducha pensando en cómo era que Jason había logrado desbloquear mi teléfono. Mientras salía de la ducha escuche a Vic llegar y entrar a mi habitación. - Oye tienes un mensaje del doctor caliente en tu teléfono- Ahora recordaba que ella tenía una cuenta que saldar conmigo- no le vas a contestar.? - Gracias por recordarme que tengo que patear tu t*****o cuando salga de aquí- la podía escuchar reírse- Porque le diste mi número, y si es un psicopata? - Vamos!- ella gritaba para que la escuchara - El tal Jason si parece ser un psicopata y asesino en serie y aún así te babeas por el. Yo solo me quede en silencio pensando en sus palabras. La verdad es que Jason parecía mucho más peligros que el doctor. Pero aún así me sentía muy segura con Jason a mi lado. Cuando salí, Vic estaba en mi cama con sus pies cruzados y con mi teléfono en sus manos. Estaba escribiendo algo, pero no me alarmé, nuestra confianza era así. - Qué haces?- Pregunte para comenzar a conversar. - Solo veo tus mensajes - Ella me mira significativamente - Y Viendo cómo dejas al doctor caliente en visto. - Eso es solo culpa tuya- le lanzó con uno de mis osos que guardo de niña, mientras me siento en el pequeño sofá que está al lado de mi ventana- Si tú no le hubieras dado mi número el no habría escrito. - Tienes razón- Ella sonríe malvadamente- pero ya resolví eso, conteste por ti y a que no sabes… Yo solo la mire con la boca abierta, jamás volvería a confiarle mi teléfono. - Bien, ya que no preguntas…- Ella volteo el teléfono hacia mi- Te invito a cenar y dijiste que si. Eso me bastó para lanzarme a quitarle mi teléfono, forcejeamos un rato. Entonces tome una de los almohadas y comencé a golpearla. Ella no lo soltaba y me empujaba, así que yo comencé a empujarla también. Cuando estuvo completamente vencida, hice como si quisiera asfixiarla, entonces ella me lo entregó desde abajo. - Esta bien!- se escuchaba sin aire- Ya para me matarás realmente y el mundo no puede perderse de esta belleza. - Pufff- solo puse mis ojos en blanco y comencé a leer los mensajes. Pude ver como ella le contestaba por mi. Y el contestaba de respuesta. No tenía nada en contra del doctor, era un hombre muy guapo. Era casi como un modelo de revista, se podía dudar si era real. Pero en mi mente ahora solo había espacio para Jason, ese chico desconocido, misterioso, que destilaba peligro. - Y que te parece?- Ella parecía emocionada- Ahora tienes una cita con el hombre más sexy de todo el país. Estoy segura de eso. - No iré- y yo discrepaba mentalmente con ella, Jason era mucho más sexy- No fui yo quien escribió, le dire eso. - Oh vamos no seas amargada- Ella se levantó de la cama y comenzó a moverse inquieta- Dame el gusto, ya que no soy yo la que le interesa. Eres soltera no tienes porque pensarlo, o… acaso estás esperando por alguien más. Me miro con los ojos entrecerrados, y de repente pareció iluminarsele el rostro y volvió rápidamente a mi lado. - Cuéntame! Recordé que al irme allí estaba el tal Jason tambien sexy- Ella aprecia ávida de información- Hubo algún beso? Se te declaró? Te invito a matar a alguien? Yo solo estaba en silencio, quería buscar el número de papá para llamarlo, era muy tarde y el aún no llamaba para saber si llegaba esta noche. - Estoy más segura de que la última proposición va más con su personalidad.- Vicky seguía hablando sola, pero cuando vio que puse mi teléfono en mi oído se dejó caer en la cama. El teléfono sonó algunas veces, hasta que el lo contestó. - Hila cariño!- si voz se escuchaba ansiosa. - Papa! Cómo estás? - Quería ya que regresará me sentía muy sola en casa - como va tu vuelo de regreso? - Cariño disculpa que no te llamara antes- Se escuchaban otras voces - tuve que extender mi viaje, siguieron dos ventas a último momento y debemos terminar los trámites. Quizás vuelva el miércoles. Lo siento de verdad. - No te preocupes papá- me sentía algo decepcionada- Vic se está quedando conmigo. No estoy sola, mañana puedo quedarme en su casa. Tú solo quédate tranquilo. - Que bueno escuchar eso cariño, escucha ahora mismo estamos organizando todo el papeleo.- podía escuchar el mover de papeles- Te llamaré mañana cuando tenga algún tiempo libre o te escribiré. Descansa! - De acuerdo, gracias papá te amo! - Tambien te amo linda! Colgó y yo me deje caer en la cama con un suspiro. - Debí decirte qué hay algunas condiciones para que te quedes en mi casa- Comenzó Vicky poniéndose encima de mi- Debes asistir a tu cita. - Bien!- me encogí de hombros- Entonces me quedaré aquí sola. No tengo ningún problema. - Que pesada eres- Ella se dejó caer a un lado otra vez- A veces me pregunto porque soy tu amiga. - Eso es fácil- me volteó de lado para mirarla- es porque nadie más te aguantaría. Ella me lanza con una almohada y comenzamos a reír. - Vamos! Solo dale una oportunidad- Ella me rogaba con ojos de pena- Solo una vez, por mi? - Mañana decidiré, ahora ve a darte un baño- la golpeó con la almohada que ella había utilizado- No quiero que estés apestosa en mi cama. - Eres una mala amiga- dijo ella mientras se levantaba fingiendo estar ofendida. Yo me quede en la cama pensando en mi noche con Jason, el me había salvado de que aquel ácido me destruyera. Habíamos comido juntos y había aceptado no ser normal, diría que no humano. Pero podía ser cierto, me convenía estar cerca de él o debía alejarme. La segunda opción era la más obvia, pero no podría hacerlo. Quizás debería salir con ese doctor, que perdería? No todos los días un doctor te invitaba a salir y mucho menos cuando eres una chica de 18. Debía darle la oportunidad, quizás de esa forma se le hacía mucho más fácil mantenerme lejos de Jason.
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