23

491 Palabras

Después de una eternidad, pude sentir como Castiel me llenaba con su semen caliente y me sentí sucio. No había vuelta atrás. Ni siquiera importaría cuántas veces me frotara con Joe o con cualquiera, nunca iba a dejar de ser de él. Ya era parte de su propiedad. Y aunque no lo quisiera, él era la mía. – Cal – Susurró mi nombre antes de salir de mí y abrazarme con fuerza. Sus brazos me rodearon y pegaron a su cuerpo, como si quisiera que no me escapara, que no me alejara de él. Me revolví incómodo pero él olisqueo mi cuello y lamió mi nuca. Las yemas de sus dedos rozaban con ligereza y suavidad mi pecho mientras me depositaba suaves besos en mi espalda. Mis ojos estaban demasiado secos como para volver a llorar, y lo único que podía hacer era mirar al vacío. Pensé en lo miserable que era mi

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR