Mi tía despertó a Castiel después de asegurarse que me encontraba en un estado de ánimo estable. Este no pareció sorprendido por su visita y se dejó curar. Yo me encontraba lejos de ellos, tratando de mantener mi cabeza fría y controlar mis emociones. No quería pensar en nada relacionado con Castiel y la manera de educar de su padre, así que me entretuve un rato en la cocina. Después de resignarme de que tendría que cocinar todos los días de mi vida para sobrevivir, comencé a experimentar con la comida y parecía muy lindo el gesto de Castiel de comérselo todo sin quejarse. Al final, cuando me dio el celular, busqué recetas de algo comestible y las puse en práctica. No era el mejor, pero me defendía. Denisse se fue después del desayuno y Castiel y yo nos quedamos a solas. Comenzaba a poner

