Christina estaba a punto de morir, y así hubiese sido si los padres de Drake no hubiesen intervenido justo a tiempo. —¡Drake no lo hagas! —Veo que decidieron ser parte del juego —esta vez Drake les dirigía la mirada a ellos, no parecía nada contento de verles y su expresión mostraba un gran desprecio. —¿Esperabas que viniéramos? —pregunta su madre algo asombrada, no se esperaba dicha reacción hostil y menos de su hijo a quien no veía hace tantos años. — ¿Sabías que...? —¿Qué si sabía que los inhumanos de mis padres seguían vivos? —el toque de sarcasmo era desagradable, fingido a su máximo nivel. —pues sí, creo que lo sabía muy bien. —Esta no era la manera de encontrarnos que tenía en mente —dice su madre. —Pues fíjate que para mí lo es —asiente con la cabeza y camina lentamente

