Simeón y Drake se encontraban en Moscú Rusia donde sus nuevos planes estarían tomando forma mientras que Christina sin darse cuenta sería quien iba a averiguar el verdadero rostro del jefe de la mafia Rosenberg. —¿Duele? —a Simeón le daba la impresión de que Drake se estaba guardando algo. —Jamás me he sentido mejor —responde en seco. —estoy muy bien así que no tienes que preocuparte. —Cualquiera se preocupa por su aliado y más si mentalmente no se ve en condiciones —le notaba distraído y por eso le formuló la pregunta. —¿Acaso parezco no estar en condiciones? —se le queda viendo. —Yo diría que no te ves como siempre Drake —contesta Simeón. —Los cambios no siempre suelen ser buenos para todos ¿Sabes? —se dirige hasta la ventana para ver a las afueras de la ciudad. —pero yo en t

