Para cuando finalmente llegaron a la ciudad, el cielo estaba completamente a oscuras y sin tantas estrellas como se podían apreciar en el bosque. Bajando su mirada, una pequeña sonrisa creció entre los labios de Theron al contemplar a su pareja dormir con su cabeza en su regazo. Como ya había sospechado, la larga distancia entre la ciudad y el bosque sí afectó a su pareja, quien seguía teniendo un pequeño problema para mantenerse sentado en una superficie dura por muchas horas. Y como su dulce humano quiso ser terco como una mula hasta el punto en que ni siquiera le dejó colocar un acolchado cojín en su asiento, por supuesto que luego de una hora, este se comenzó a remover incómodo en su lugar. Razón por la cual, el hombre lobo le quitó el cinturón de seguridad a su pareja y tiró de él

