GABRIELA Volví a enviar la solicitud a ese concurso. Más me valía ser aceptada. ¡Bingo! > era lo que decía en la pantalla de mi portátil. Sonreí orgullosa y me llevé un poco de cereal a la boca. Ya estábamos iniciando diciembre y a la vez cumpliendo nuestro primer mes en nuestra casita. A ambos nos había afectado los primeros días. Teníamos gustos muy peculiares, y descubrí que Markus era más ordenado que yo, además que se levantaba super temprano; lo podría comparar con un búho. Aunque en parte me ayudaba. Habíamos creado nuestro horario casero para hacer algunas cosas, y al final de la semana llegamos a la conclusión de contratar a alguien para que se encargue de todo. Además, pasado mañana se haría una pequeña fiesta para anunciar el sexo del bebé. Decidimos adelantarlo, ya que, M

