MARKUS El fin de semana en New York había pasado completamente rápido. Al siguiente día de mi cumpleaños lo regalos llegaron a mi apartamento, y no dejé que Gabriela los abra, se había puesto como fiera cuando le dije que no, que lo abriríamos en nuestra casa, en Boston. Habíamos disfrutado esos dos días, saliendo a todos lados, a tener unas cuantas citas en un día. A caminar por la gran manzana y más. Y cuando llegó lunes puso todo tipo de excusas para no volver, salió de mi piso temprano y no volvió hasta pasadas las dos de la tarde. Ese día descubrí porqué venía tanto a New York. Mientras revisaba algunas cosas en mi portátil mi móvil sonó, anunciándome la ubicación de Gabriela. La cual daba en la cárcel, donde estaba Erick. Muchas opciones acudieron a mi cabeza en ese momento, todo se

