Ariel —Hola buenos días, soy Sander y hoy los atenderé, que es lo que desean ordenar?— dijo el amble chico llamado Sander. —Hola precioso— dijo Diego con voz y sonrisa seductora— justo cuando creí que los ángeles no existían, apareces— Sander rodó los ojos. —Hola Sander— dije riendo— disculpa a mi hermano está un poco loco— dije lo último en silencio para que no me escuchara. —Ya me di cuenta— dijo por lo bajo. Todos reímos en la mesa mientras que mi hermano estaba un poco avergonzado. —Bueno entonces que vas a ordenar tu cariño?— dije mirando a Azúl. —Mmmm— se tomó unos segundos en pensar en su orden— quiero un té helado con ojas de menta y una porción de pie de limón. Sander iba anotando todo rápidamente. —Yo quiero un café con leche y una media luna— dicté mi orden a Sander. T

