Tercer Paso: Buena conversación; Ten una buena conversación con él; a los chicos divertidos les gustan las chicas con las que puedan platicar. Cuando él te hablé sonríe y demuéstrale que estás realmente interesada en lo que te está diciendo, y si hace una broma o cuenta un chiste, aunque no te parezca gracioso, debes reírte.
— Pues... Qué quieres que te diga, Wink; el paso tres me parece estúpido — comentó Jin mientras se sentaba a mi lado en el sofá.
— ¿Por qué? — pregunté mientras tomaba la taza de café que Jin me había preparado entre mis manos.
— "Aunque no te parezca gracioso, debes reírte" — citó textualmente. — No estás obligada a reírte de cada estupidez que él diga o haga.
— Pero... Eso es lo que normalmente se hace. Vamos, dime, ¿quién no se ríe de un mal chiste solo por cortesía?
— No sé y no me importa el resto; nunca te he visto reírte por compromiso.
— Me río de tus chistes de anciano, Jin; con eso debe bastarte para entender — mentí, en realidad amaba sus chistes por muy estúpidos y aburridos que parecieran ser.
— Sabes que amas mis chistes aburridos — tocó la punta de mi nariz con su dedo índice mientras reía ligeramente.
— Claro, lo que te haga dormir por las noches.
— Me ofendes — exageró llevando una mano a su pecho y poniéndola dramáticamente allí. — Aun así, tengo mi belleza y eso no lo puedes negar.
— Eres feo — dije mientras me levantaba del sillón, dejando a Jin completamente indignado.
Caminé hasta el fregadero y dejé mi taza ahí. En el reflejo de la ventana vi mi pelo todo enmarañado en una coleta; el suéter que me había puesto me quedaba unas dos tallas más grandes, pero era bastante cómodo.
Eso era lo que me gustaba de estar con Jin. Solíamos tener buenas conversaciones que se daban solas, no me importaba como lucía ya que me sentía bastante cómoda y tenía mucha confianza con él.
Pronto sentí unas manos rodeando mi cintura, y las cosquillas en mi estómago se hicieron presente debido a la tan repentina sorpresa.
— Wink, bésame — murmuró en mi oído. Puso su cabeza sobre la mía, y sus dedos acariciaron mi abdomen, creando leves corrientes que parecían recorrer todo mi cuerpo.
Hace unos cuatro días había sido la fiesta donde Jin y yo nos besamos. Digamos que Jin había tratado de "enseñarme" a besar, pero me ponía bastante nerviosa cada vez que lo sentía tan cerca, como ahora.
— No se besar — susurré. Jin me volteó para quedar frente a frente con él.
— Vamos, sólo será un besito — dijo haciendo un tierno puchero.
— Un be...
Ni siquiera logré terminar la frase ya que tenía los labios de Jin estáticos sobre los míos, aunque no tardaron nada en moverse con agilidad. Él tomó mi cara entre sus manos profundizando el beso y fue en ese momento en el cual perdí la noción del tiempo, lugar y espacio; sólo sentía nuestros labios moverse en sincronía y su lengua rozando la mía. Oh dios, jamás había sentido algo como esto y me fascinaba.
Esta vez era distinto, en menos de un segundo el beso se volvió apasionado y demandante; provocando que miles de chispas se encendieran dentro de mí. Ese "leve" cosquilleo que había sentido hace un rato, no era ni la cuarta parte de lo que estaba sintiendo ahora.
¡Pero claro que me sentiría de esta forma!, jamás me habían besado de esta manera, y yo jamás lo había seguido de esta manera, así que no había otra explicación para eso.
Sentí su respiración mentolada chocar en mis labios, había acabado el beso. Abrí los ojos y el aún los tiene cerrados, haciendo que se vea mucho más lindo de lo que es, mi vista se dirige a sus labios, que anteriormente había probado, están rojos e hinchados.
— Dijiste que sería un besito — solté cuando pude controlar mi agitada respiración.
— Dijiste que no sabías besar — respondió con la voz ahogada y me hizo sonrojar aún más de lo que ya estaba. Si, era un tomate.
Espera… ¿Acababa de decir que sí se besar?
Cuando volví a todos mis sentidos, Jin ya no estaba cerca de mí. Ahora estaba leyendo unas revistas en el sofá.
— ¿Puedes creer que ellos hayan tenido las bodas más grandes y se hayan divorciado? — dijo apuntando a la fotografía donde estaban Kim Kardashian y Kris Humphrie.
— El dinero no compra la felicidad.
— Pero... ¡vamos! Gastaron seis millones de dólares, y se divorciaron setenta y dos días después.
— Oh vaya, te lo has aprendido de memoria — me burlé de él y este se me quedó mirando con una ceja alzada.
— ¿Cómo quieres que sea tu boda, Wink? Y no me vengas con "algo pequeño" porque ¿Qué chica no sueña con una boda como de princesa?
— Está bien, Está bien — dije riendo por su exageración — Me gustaría una boda grande, al aire libre y con muchas flores distintas. Que las damas de honor tengan vestidos largos y los chicos usen esmoquin.
— ¿Yo estaré ahí?
— ¡Claro que estarás ahí! Serás el padrino de bodas más guapo.
— Oh... — sólo dijo eso; algo en sus ojos se veía... distinto — ¿Yoongi será tu esposo?
— ¿Que? No, no lo sé. Es qué, quiero encontrar al chico perfecto, sería genial si Yoongi fuera ése chico.
— Ojalá... ¿Saldrás hoy?
— Estaba pensado en ir a la heladería y avanzar con el paso tres.
— Bien, yo... Tengo trabajo que hacer, puedes ir sola ¿verdad?
— S-si — respondí extrañada por su comportamiento, Jin asintió y salió de la sala.
Nunca, pero nunca, Jin se había comportado de esa manera. Él era la clase de amigo que detenía todo lo que estuviera haciendo solo para irme a dejar a la tienda de la esquina. Pero tal vez, él me estaba ayudando a ser más independiente.
Corrí hacia mi habitación, o más bien la habitación que Jin me había pasado, y comencé a buscar ropa para ir a ver a Yoongi. Me había maquillado ligeramente, tal y como Chloe me había enseñado cuatro días atrás. Tomé mi bolso, eché las llaves y salí de casa pasando por el garaje para despedirme de Jin.
— ¿Jin?
— ¿Si? — preguntó. Estaba debajo de un auto.
— Ya me voy.
— Está bien, ¿llevas dinero? — preguntó mientras salía de allí.
— Sip.
— ¿No quieres que te lleve? — Lo miré con una ceja levantada, hace media hora me había dicho que fuera yo sola — Si, se lo que te dije pero estaba... No importa, ¿Quieres?
— No, creo que debería ser más independiente así que iré por mi cuenta.
— Puedes tomar el auto si quieres.
— ¿Que? ¿Estás bien? — me puse de puntillas y con la palma de mi mano toqué su frente.
Jin jamás me había prestado su auto, a nadie en sí, era como su tesoro, al igual que su motocicleta. Sí, me había enseñado a conducir en su auto, pero él estaba conmigo.
— Estoy bieeeen — dijo rodando sus ojos — Tengo la confianza en que no le pasara nada en tus manos, pero...
Siempre hay un pero.
— Pero no debes pasárselo a nadie — dijo tendiendo las llaves en aire.
— ¡Lo prometo! — chillé quitándole las llaves.
— Cuídate mucho, Wink, cualquier cosa no duden en llamarme ¿está bien? — Asentí — Te quiero mucho.
— También te quiero Jin, gracias — le dije dándole un rápido abrazo y beso en la mejilla antes de salir corriendo.
Encendí el motor, pise el embriague a fondo, pasé el cambio y lentamente pisé el acelerador; justo como Jin me había enseñado. Me sentía nerviosa pero feliz, ¡estaba manejando el auto de Jin, yo sola!
(.❀.)
Las manos me sudaban ligeramente, la garganta me picaba y mi labio me dolía de tanto morderlo. Tomé una gran bocanada de aire y entre a la heladería caminando directamente hacia donde estaba Yoongi.
— Bienvenido a CakeUp ¿Que desea... ¡Hey! — dijo cuándo levantó la vista.
— Hola Yoongi.
— Hola, humm....
— ___(TN) — le recordé. Al menos no se había olvidado de mí.
— Lo siento — sonrió, oh dios, sonrió; su hermosa sonrisa — bien, ¿qué quieres? Yo invito y no te puedes negar.
— Un batido estaría bien.
— ¿de? Espera, déjame adivinar... ¿fresa?
— Nop — negué riendo.
— ¿Chocolate? — Volví a negar — ¿plátano? — Nuevamente negué — Bien, me rindo.
— Manjar — respondí.
— Debí suponerlo, enseguida te... Ouch.
— ¿Qué sucede? — pregunté alarmada por su quejido.
— Están lavando la máquina, se tardará como unos diez minutos más, ¿quieres esperar? mi turno está a punto de terminar y podríamos hablar.
— Claro — respondí tratando de no sonar tan contenta.
— Genial; mientras ve a sentarte, te veré ahí.
Hice lo que exactamente Yoongi me había dicho. Escogí una mesa justo al lado de la ventana, el día estaba nublado pero aun así se sentía cálido.
Saqué mi celular y vi que tenía dos mensajes nuevos. El primero era de Nam, recordándome su fiesta de cumpleaños este fin de semana; y el segundo era de Jin preguntando si estaba bien, no alcancé a responderle ya que un vaso en mi mesa desvío mi atención.
— Bon appetit — dijo Yoongi en un intento de acento francés.
— Gracias — murmuré antes de llevar la pajilla a mi boca y succionar el espeso líquido.
Cómo adoraba los batidos de manjar.
— Vaya que te gustan — me miró y esbozó una sonrisa de esas que te roban el aliento.
— Si...
Ninguno de los dos hablaba. Mi vista la tenía pegada a la mesa mientras mordía la pajilla, una vieja costumbre.
Me encantaría que fuera como cuando estoy con Jin, las conversaciones salen solas.
— Uhm... ¿sabes conducir? — preguntó de repente. Casi doy un suspiro de alivio por eso.
— Sip, Jin me enseñó; ahora me está enseñando a conducir motocicletas.
— Uhm, no me gustan mucho las motocicletas.
— ¿No? — Yoongi negó — ¿No te gusta sentir el viento en tu rostro, ir a toda velocidad y la sensación de libertad que produce?
— No si quiero vivir, tampoco soy un fan de la velocidad que digamos — agregó haciendo una mueca.
— Te entiendo, creo. Bueno, no pero entiendo tu... Mejor me callo — Suga sonrió mostrado sus tiernas encías rosadas.
— ¿Que más...
Shape Of You de Ed Sheeran, o más conocido como el tono que Jin se había puesto a si mismo, interrumpió el momento que estaba pasando con Yoongi.
— Lo siento — me disculpé antes de contestar la llamada.
— ¿Cómo va todo con Sugar? — dijo apenas contesté la llamada.
— No es... ese su nombre, lo sabes; y justo has llamado — le respondí apretando los dientes.
— ¿Te interrumpí?
— Sip — respondí mientras observaba el perfil de Yoongi cuando esté miraba por la ventana hacia afuera.
— ¡Qué bien! ¿Debo ayudarte?
— Si colgaras estaría bien; ¿para qué me llamaste de todos modos?
— ¿No puedo llamar a mi mejor amiga sin fines de lucro?
— Bueno si, pero eres SeokJin así que no. Anda, ¿qué quieres?
— ¿Te parece si esta noche salimos a cenar?
— ¿Cenar fuera...de casa?
— No boba, al patio. ¡Pues claro que afuera!
— Está bien, estaré allá en un rato.
— ¡ERES LA MEJOR, WINK! — gritó tan fuerte que incluso acaparó la atención de Yoongi, ¡qué vergüenza!
— Si si, como digas. Adiós Jin — dije antes de colgar la llamada.
Yoongi me miraba con una ceja alzada y una sonrisa en sus labios.
— ¿Me explicarás el porqué de Wink?
— Uhmm, Jin comenzó a usarlo solo para molestarme. Cuando lo conocí él daba muchos guiños y yo traté de imitarlo... No funcionó, no puedo guiñar. Así que Wink nació debido a mi incapacidad para guiñar un ojo.
— Eres muy cercana a él. Cuando los vi en Le Bain pensé que eran novios.
— ¿novios? ¿Jin y yo? No, eso jamás pasaría.
— ¿amigos con derecho? — Volví a negar — pude haber jurado que lo vi coquetear contigo.
— Jin coquetea con todas las chicas que se le crucen; no importa la edad.
— ¿Entonces son algo así como hermanos?
— Iugh no— mi cara debe haber sido épica ya que Yoongi río — he besado a Jin; no puedo verlo como un hermano.
— ¿No que no eran amigos con derecho?
— No lo somos — afirmé — sólo somos amigos que se han besado, no estamos en una relación, ni lo estaremos — más si Jin odia las relaciones, pensé.
— ¿Eso quiere decir que hay camino libre?
— ¿Q-que? — tartamudee. No, no pudo haber dicho eso, ya debo estar loca ¿verdad?
— Nada — respondió sin dejar su sonrisa de lado — Esta ha sido una buena conversación, pero ya es tarde — dijo mirando su reloj — Tengo un partido de básquetbol, ¿quieres venir?
— Yo... — ¡Sí! Quería decir, gritar y saltar — No puedo hoy, quedé con Jin para cenar, Lo siento.
— No hay drama, otro día será — ¿me estaba invitando a otro día? — Oh, y también nos veremos en la fiesta de Nam.
— ¿Irás? — pregunté tratando de ocultar la alegría que sentía.
— Claro, Nam es uno de mis mejores amigos, debo estar ahí.
— Genial. Entonces... Nos vemos.
— Nos vemos, bonita — se despidió dándome su última sonrisa y me dejó ahí sonriendo como tonta.
No aguanté y corrí hacia mi auto, ya adentro me puse a chillar y moverme hacia todos lados. Incluso pase a apretar el claxon haciendo que un par de ancianas se asustaran y me enviaran una sucia mirada; Pero qué más da, ¡Yoongi me había dicho bonita!
(.❀.)
— ¿Entonces estás feliz porque te dijo bonita? — preguntó Jin antes de echarse un trozo de carne a la boca.
— ¡si! Fue... Wow, incluso me hizo sentir bonita.
— Wink, eres bonita, no, es más; eres hermosa, no necesitas que un chico te lo recuerde — sentí calor en mi rostro, seguramente me estaba sonrojando por las palabras tan lindas que me había dicho.
— Uhum — un carraspeo hizo que giráramos nuestras cabezas al mismo tiempo.
¿Enserio? ¿La recepcionista?
Jin me había llevado a un restaurant en el centro de la ciudad. Estaba en un punto medio de elegancia, y estaba muy bien decorado.
Cuando llegamos una chica alta y delgada, con un pañolín rojo atado al cuello, nos dio la bienvenida, y como no, inmediatamente fijó su vista en mi acompañante sonriéndole descaradamente, casi comiéndolo con la mirada.
— Personalmente les he traído la cuenta.
— No tenías que molestarte — dijo Jin sonriéndole.
— No es ninguna molestia. También está mi número, por cualquier cosa que necesites, me llamas — fue lo último que dijo antes de ir contoneando sus caderas.
Todas hacían lo mismo, ¿acaso no saben que en vez de verse coquetas parece como si tuvieran una enfermedad?
— ¿La llamarás? — pregunté mientras el sostenía una tarjeta en sus manos.
— Tal vez — respondió encogiéndose de hombros.
— Oh...
Silencio, sólo eso, nada más. Era la primera vez que me sentía incómoda junto a Jin.
— ¿Nam te aviso sobre su fiesta de cumpleaños? — preguntó; probablemente para romper el hielo.
— Sip, ¿puedes creer que Yoongi también irá?
— Ese chico, últimamente está por todos lados. Pero bien, podrás avanzar al siguiente paso, ¿cuál es?
— Coquetear, oh dios, ¡no sé coquetear! ¡Ni siquiera puedo mantenerme calmada cuando le habló! ¿Qué voy a hacer?
— Entonces, te enseñaré a coquetear.
Y otra vez, Jin está ahí para ayudarme en todo.
Yoongi, ¿será que podré coquetear contigo?
Tercer paso ☑