4. Coquetea

2592 Palabras
Paso cuatro: Coqueteo; el objetivo de aquí es mostrarte segura de ti misma, coquetea, haz que se sienta atraído por ti, pero se cuidadosa, él no debe tener en claro que lo estás haciendo por querer. — ¡Es que no puedo! — grité frustrada. Había estado quince minutos, aproximadamente, tratando de lanzar un simple beso al aire, pero cada vez que lo hacía, me salía una mueca extraña que hacía reír a Jin. — Creo que tendré que cambiar Wink por Kiss — dijo riendo a carcajadas, por lo que yo, molesta, le lancé un cojín de los del sofá — Alto, pequeña loca. Siempre serás mi Wink. — Te odio — murmuré y Jin se limitó a reír. — Bien, entonces... Tacharemos los besos de la lista, y obviamente los guiños. — Ja ja ja — reí sarcástica. — Te diré algo, ¿está bien? — Asentí entusiasmada — A los hombres, les fascinan las chicas seguras de si mismas. Cuando hables con él, no importa lo que hagas, siempre debes pensar que lo que estás haciendo está bien, vete por lo seguro. También te funcionaría irte al modo tierno. — ¿modo tierno? — pregunté un tango confundida. — Claro, te comportas tierna y sensualmente con él, le dices lo fantástico que es y luego ¡bang! Consigues lo que quieres. — Entonces debo ser segura, sensual y tierna, entonces ¡bang! consigo lo que quiero. — ¡Exactamente! — dijo y picó mi mejilla — Aunque, creo que te lo he dicho mil veces, pero una mil una no hará mal; Wink, solo se tú, no debes hacerte pasar por alguien que no eres solo para conquistarlo. — Lo sé, pero... esto es más como algo por mí misma, quiero poder llegar al final y decir "Wau, lo has conseguido" — Entonces seguiré ayudándote, sabes que siempre estaré aquí para ti. — Eres el mejor amigo que pueda existir — besé su mejilla y Jin me sonrió en respuesta. — Ya, basta de dramatismo. Iré a preparar el desayuno, ¿te parecen hot cakes? — ¡Si si si si! ¡Con frutas y miel! — Con frutas y miel será — dicho esto, se fue hacia la cocina. (.❀.) —Jin, pásame la miel. — No — Me estiré para alcanzarla por mi cuenta pero Jin me la arrancó de las manos. — ¡Kim SeokJin, entrégame la miel ahora ya! — ¡Soy mayor que tú, respétame! Y no, no te la daré; si sigues así entrarás en un coma diabético. Resoplé y pensé en lo que podía hacer para darme la miel. Una fanática por lo dulce como yo no podía quedarse sin su miel, ¡no podía! Y ahí lo recordé, como si fuera un flashback, me acordé de las palabras de Jin: "Si te comportas tierna y sensualmente con él, le dices lo fantástico que es y luego ¡bang! Consigues lo que quieres". Las neuronas dentro de mi cabeza comenzaron a trabajar para llevar a cabo mi maravilloso plan. — Jin, por favor — traté de poner mi mejor cara de ruego, estiré mi labio inferior, rogando para parecer tierna, pero Jin negó con su cabeza y siguió comiendo. Al ver que mi plan estaba siendo frustrado, busqué otra manera. Rodee la mesa hasta llegar a Jin y me senté en su regazo. — Por favor, Jin — puse mi mano en su mejilla, acariciando la suavidad de esta — Eres fantástico en la cocina, por no decir el mejor, y amo todo lo que preparas, y esto quedará mucho mejor con miel, ¿no lo crees? — Wi-wink — tartamudeó. Bien, un punto para mí — No hagas esto. — ¿Hacer qué? — mi vista bajó a los labios de Jin, oh no, grave error. Sus gruesos y rosados labios estaban tan cerca de mí, completamente a mi merced, que me fue imposible no dirigirme hacia a ellos. ¡No, ___(TN), no! ¿Qué estás haciendo? Jin es tú amigo, el que te gusta es Yoongi, no Jin. Tarde, mis labios ya estaban sobre los de Jin, y este no tardó nada en mover los suyos sobre los míos fundiéndolos en un profundo beso. — ¿Puedo tener más miel? — pregunté alejándome de él. Jin asintió, moviendo su cabeza de arriba a abajo al igual que un robot — Genial, eres el mejor amigo — tomé la miel de entre sus manos y corrí hacia mi asiento. Mi corazón latía a mil, posiblemente por lo que acababa de hacer, y una felicidad indescriptible recorrió dentro de mí, lo que definí como la emoción de poder coquetear con alguien y que saliera bien. El suspiro de Jin me trajo de vuelta a la realidad, acaparando mi atención. — ¿Qué pasó? — pregunté refiriéndome a su anterior acto, y a su mirada perdida. — Tú... Es que lo que hiciste, Agh, solo no lo vuelvas a hacer — respondió soltando un pesado suspiro. — ¿Eh? ¿Estuvo mal? — No, no — respondió de inmediato haciendo a mis nervios calmar — Eso fue bueno, muuuuuuy bueno. Por mí mismo, no lo hagas conmigo otra vez. Silencio. Solo eso hubo. Yo sentía que mis mejillas explotarían de lo calientes que se encontraban, y Jin solo jugueteaba con su comida, sin probar un bocado. Él tampoco dijo nada más, y agradecí que lo haya hecho, porque de no ser así, la situación se hubiera puesto el doble de incómoda. (...) A pesar de la reputación de NamJoon, sus fiestas no eran como las que él solía frecuentar. Pocas veces hacía algo en su casa, y cuando lo hacía se preocupaba de que todo fuera moderado pero muy bueno. Me había puesto uno jeans y un top n***o un poco más ajustado de lo normal con mi casaca de cuero del mismo color, pero aun así, me costó convencer a Jin para dejarme salir de esa manera. Nam nos abrió la puerta y nos dio un abrazo a cada uno agradeciéndonos por venir, obviamente nosotros le deseamos un feliz cumpleaños y le entregamos nuestros regalos, pero mientras Nam seguía dándonos las gracias, mi vista se dirigió al rubio que reía con un grupo de personas en el living. NamJoon nos agradeció como por milésima vez antes de decir que su casa era muestra casa y que nos pusiéramos cómodos. Estaba a punto de dar un paso para dirigirme donde Yoongi, pero Jin me tomó de la mano y me llevó por la cocina, alejándome de mi lindo rubio, bueno, mío no pero lindo sí. — Pe-pero Jin, Yoongi está del otro lado, ¿no lo viste? — Si lo vi — respondió echando bebida en los típicos vasos rojos de plástico. — ¿y?... — ¿Y qué? — preguntó fingiendo incredulidad. Mis ojos se agrandaron haciéndole notar la situación — Ah, eso. Wink, si quieres coquetear con él, no debes estar sobre él. — ¿Entonces cómo se supone que coquetearé con él? ¿Mandándole gestos desde esquina a esquina? — ¡Por supuesto que no! Él no está parado en una esquina, no podrías — bromeó, pero no le seguí la corriente — Wink. — Jin... — lo incité a continuar. — Yo... Yo... — sus ojos miraron cualquier parte del lugar antes de encontrarse con los míos, suspiró, pasó las manos por su cabello y tomó mis manos entre las suyas — Yo siempre estaré para ti, ¿vale? — Asentí confundida — vamos por ese chico. — ¡Eres el mejor amigo! — chillé saltando sobre él. Mis piernas alrededor de su cadera, sus brazos alrededor de mi cintura mientras yo repartía besos por todo su rostro, una situación bastante comprometedora como para que alguien nos viera, ¿verdad? — Wow, creo que también necesito una de esas amigas — dijo alguien por detrás de mí. Esa voz... no podía ser de... — Yoongi — murmuré antes de bajarme de Jin. Mi cara de vergüenza debe haber sido épica, porque él rio y agregó — Solo es una broma, ___ (TN) — agradecí eso, no quiera que pensara de que yo era una de esas chicas que anda con uno y con otro. — ¿Cómo han estado? — preguntó rompiendo el hielo de la situación. — Bien — respondió Jin, sin más. — Bien, ¿y tú? — Uhm, no me puedo quejar — movió su cabeza hacia ambos lados haciendo una linda mueca — ¿Quieren venir con nosotros? La estamos pasando bien por allá, a menos que sigan en lo suyo. — ¡Voy! — grité de inmediato. No, no porque estuviera desesperada por estar con él, pero lo último que había dicho me había avergonzado aún más. — Yo... Iré a saludar a algunas personas por ahí, vayan ustedes — dijo Jin. ¿Será para seguir el plan? No lo sé. Jin se acercó a mí y susurró en mi oreja: — De todas formas, mantendré un ojo en ti — y se fue, dejándonos a Yoongi y yo solos. — ¿Quieres algo? — preguntó Yoongi apuntando al montón de bebidas sobre la mesa. — ¿Qué estás tomando tú? — pregunté y sus labios se extendieron en una sonrisa. — Te va a encantar — dijo antes de coger un vaso rojo. Puso lo que aparentaba ser vino, o quizás otra cosa, mi inexperiencia con el alcohol no me permitía reconocerlos a todos; puso una gran cuchara de helado de piña y finalmente un líquido rojo espeso, este si lo reconocía, era granadina. — ¿Y esto? — pregunté recibiendo el vaso en mis manos. — Tú solo disfrútalo — respondió — ¿De qué color? — preguntó refiriéndose a la pajita. — Escoge tú. — Está bien — movió sus dedos por entre la gran cantidad de coloridas pajitas y sacó una — roja, combina perfectamente con tus labios. De seguro, que si tuviera algo en la boca lo hubiese escupido de tanta sorpresa. — Y-yo, eh, Tu-uh — tartamudee, si, debía haberme quedado en silencio en vez de continuar diciendo cualquier cosa insignificante. — Vamos — dijo haciéndome callar de una forma más sutil. Caminamos hacia donde estaba el living. Ahora estaba casi todo oscuro, de no ser por la luces de colores que vagaban por todo el lugar. — Chicos, ella es ___(TN) — anunció llamando la atención de los que estaban allí — Ellos son: Yon, Jennie, Shin, Hoseok y su novia YangMi. — Hola — saludé tímidamente. — Hey, te conozco, tú eres la chica de Jin — dijo Hoseok. Lo había visto un par de veces hablando con Jin fuera de su taller, pero nunca había hablado con él. — Uhm... ¿si? — ¿No salen juntos? — No, sólo somos amigos — sentí un algo amargo dentro de mí, ¿acaso bebí sin darle cuenta? — Uff, ya estaba viendo correr sangre aquí — apuntó de Yoongi a mí. — ¿Qué piensas de mí? — preguntó Yoongi con falsa indignación y todos rieron. El resto de la noche fueron risas y comentarios molestosos entre Hoseok y Yoongi, y aunque me sentía a gusto, sentía que algo me faltaba. Repentinamente sonó Side to Side de Ariana Grande, y sonreí al recordar que, junto con Jin, habíamos estando cantando esa canción en el auto antes de llegar. — Ugh, pop — se quejó Yoongi. — ¿No te gusta? — pregunté. — No es que no me guste, solo es que... Prefiero otras cosas en vez de eso. — ¿Otras cosas? — Si — asintió — ¿Quieres escuchar? — está vez fui yo la que asintió en afirmación — Está bien, permiso bonita. Fue hasta donde estaba el reproductor de música y comenzó a sonar otra canción, donde un chico la cantaba y parecía que jamás se cansaba porque ¡no paraba nunca! — ¿Y? ¿Qué te parece? — preguntó Yoongi volviendo a su lugar. — ¿Acaso él respira? — pregunté completamente anonadada. — Es Eminen, probablemente el mejor rapero del mundo. — ¿Tú puedes hace eso? — Uhm... Tal vez — se encogió de hombros — Pero es muy difícil. Incluso rompió un récord Guinness por ser la canción con más palabras, y en un verso dice noventa y siete palabras en solo quince segundos. — ¿¡Que!? Eso es imposible. — Nada es imposible. "Si te comportas tierna y sensualmente con él, le dices lo fantástico que es y luego ¡bang! Consigues lo que quieres" Tomé una bocanada de aire, era ahora o nunca. — Pero si tú eres tan genial — lo halagué. — Tú eres genial, más que eso, magnífica. — Gracias — sonreí, mordiéndome el labio inferior por los nervios. De un momento a otro, la timidez se había quedado de lado o quizás fueron los tres vasos de lo que sea que me había dado Yoongi, y ahora lo que corría por mis venas era el efecto del alcohol. Una de mis manos fue directo al hombro de Yoongi, casi llegando a su cuello, este giro levemente su rostro para mirarme con una sonrisa en sus labios; traté de contener la mía pero me fue imposible. Una de las manos de Yoongi se deslizó por mi brazo libre hasta llegar a mi mano antes de llevarla hasta detrás de su cuello, para luego poner las suyas alrededor de mi cintura, creando cosquillas en mi estómago. — Te ves muy bien esta noche, ¿no te lo había dicho? — Negué, y probablemente sonreí como una estúpida, pero a este punto ya no me importaba nada — ¿Quieres otro? — preguntó apuntando a el vaso vacío detrás de mí, yo asentí. Yoongi hizo un gesto para alguien de atrás y volvió su vista a mí. Nos mantuvimos de esa manera hasta que Hoseok llegó con el vaso lleno. Estaba tan nerviosa que lo bebí todo de una vez, y me tambalee hacia atrás, pero los brazos de Yoongi me impidieron caer. — Eh, cuidado bonita — las palabras de él me hacían sonreír, pero había algo extraño, quizás el alcohol. El resto solo fue risas y bailar al ritmo de la música, pero en un lapso de segundos, tenía a Yoongi pegado a mí, frente a frente, nuestras narices rosando, haciendo que sintiera un leve cosquillas en mis labios, pero algo estaba mal. Mis ojos viajaron hacia el otro lado de la habitación, donde estaba Jin, su mirada de conectó con la mía por milisegundos antes de romper el contacto y desaparecer de mi vista. Comencé a hiperventilarme, todos mis sentidos se pusieron alerta, haciéndome escuchar hasta el más mínimo detalle de lo que sucedía allí. No podía hacer eso, no era el momento; aún faltaban dos pasos u no echaría a perder lo que había logrado. Quité mis brazos del cuello de Yoongi y retrocedí, con él siguiendo mis pasos para no perder el contacto. Pero no contaba con que algo me haría tropezar, y esta vez Yoongi no alcanzó a ayudarme, cayendo directamente sobre las frías baldosas, golpeándome la cabeza tan fuerte que llegué a escuchar un molesto pitido antes de perder la conciencia. Dentro de mi inconciencia, podía escuchar unas que otras cosas, que si las unías, no tenían sentido entre sí. ¿No me estaba muriendo, verdad? — Yo me encargo de ella — Jin, estaba segura de que era su voz. — ¿Seguro que podrás solo? — y podía jurar que esa era la voz de Yoongi. Otro momento de silencio, donde lo único que veía era oscuridad. — Eres una tonta, ya verás. — Ugh, no quería ni imaginarme el sermón que tendría por parte de Jin. Las voces venían al igual que los flash de las cámaras, por un momento eran muy claras, pero poco a poco se iban desvaneciendo hasta no oír nada de nada. — ¿Por qué sólo como un amigo? — ¿que? quería despertar y preguntarle a Jin de lo que estaba hablando, trataba con todas mis fuerzas, pero nada. Agh, esta situación me estresada bastante. Justo cuando tenía todo bajo control... Esto sucede. ¿Debía besar a Yoongi? ¿Debía saltarme los dos pasos y sólo ir directamente al último? Quizás esto era un castigo por no haberlo besado. Pero al menos, había logrado coquetear con él y completando el cuarto paso, ahora sólo quedan tres. Yoongi, ¿Será que podré ponerte celoso? Cuarto paso ☑
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR