5. Celos

3375 Palabras
Quinto paso: Celos; los celos juegan un papel muy importante en el proceso, estos inducen al deseo y la atracción. Si él te ve coqueteando con alguien más sus celos harán desearte más y esforzarse más por complacerte. Mi cabeza retumba peor que un tambor en una caravana de las que hacían en Río de Janeiro y la molesta luz proveniente del sol me molestaba demasiado. Repentinamente sentí mi boca muy seca, y la necesidad de hidratarme fue muy fuerte. Abrí mis ojos y me levanté rápido de la cama, grave error; mi cabeza retumbó tan fuerte, que comencé a ver manchas blancas y un profundo mareo se apoderó de mí haciendo que cayera sentada a la cama. — ¿Qué crees que haces? — murmuró una somnolienta voz detrás de mí. — ¡Jin! — Chillé sorprendida — ¿por qué estás aquí? — Tuviste náuseas toda la noche, no podía dejarte sola — dijo mientras revolvía su cabello — ¿Cómo te sientes? No, no — se retractó — ¿Qué tan mal te sientes? — En una escala del uno al diez, mil — me quejé lanzándome hacia atrás y cerrando los ojos — Y lo peor no es el dolor, créelo. — ¿Eh? ¿A qué te refieres? — preguntó. Cuando abrí los ojos, Jin estaba sobre mí, bueno, más bien su rostro. Se encontraba de forma invertida a la mía mirándome con atención. — A Yoongi, me comporté como una idiota. — Lo hiciste — reafirmó Jin. Mis ojos se achicaron ligeramente. Algo estaba mal. Jin jamás se compraba así conmigo, siempre sacaba -a pesar de si hubiera cometido lo peor del mundo- lo mejor de mi situación. Y si le sumamos el tono y su rostro serio... Pero no me animé a preguntárselo. — ¿Viste lo que sucedió? — Jin asintió lentamente — ¿Crees que debería haberlo besado? Quizás debía haberme saltado todos los otros pasos hasta llegar al beso, pero... Una llamada proveniente del celular de Jin cortó mi relato. Jin lo tomó entre sus manos y tardó un momento en contestar, como dudando si hacerlo o no. Finalmente si contestó. — ¿Si?... No no, totalmente... Donde tú quieras, puedes escoger... Entonces está noche a las siete... Adiós — cortó la llamada y sus ojos fueron directamente a los míos. — ¿Quién era? — Nadie importante — le restó importancia haciendo un ademán con la mano. Nos quedamos en silencio sobre la cama. Yo jugaba con mis dedos pero podía sentir la mirada de Jin sobre mí. Alcé la vista para mirarlo. Sus ojos estaban perdidos en mí, como si estuviese pensando algo tan interesante que el resto le daba igual. — Jin... — murmuré sacándolo de su trance. Pestañeo un poco e hizo un gesto diciendo que tenía su completa atención — ¿Cómo puedo poner celoso a alguien? — Bueno, pues haciendo algo que a él no le guste con otra persona. — ¿uh? ¿Como? — Si alguien está realmente interesado en ti, se molestará al ver que puedes hacer con otra persona lo que él quiere contigo, ¿me captas? — Asentí — Eso sí, los celos son malos; puedes destruir a alguien si así lo propones. — ¿Cómo crees que pueda poner celoso a Yoongi? El semblante de Jin cambió drásticamente. Se enderezó y dio un suspiro frustrado. — Wink, soy Kim SeokJin, no Min Yoongi; no tengo idea cómo funciona su mente. Y ahora, si me lo permites iré a prepararte algo para la resaca. Jin se fue, dejándome completamente estupefacta. Nunca se compraba así conmigo. Pero desde hace unos días había una cierta distancia -la cual desconocía- entre nosotros que cada vez se hacía más notoria. Pero de lo que si estaba segura era de que no lo quería perder. Mi cabeza nuevamente comenzó a alucinar provocando que viera todo a mí alrededor girar y girar, como si estuviera en uno de esos juegos del parque de diversiones. Me recosté en la cama y de inmediato sentí como mis ojos se cerraban a la par dejándome en un estado sereno hasta que caí dormida. (.❀.) El sonido de algo cayendo al suelo en la habitación hizo que me despertase de un pequeño brinco. — j***r — oí murmura a Jin antes de que abriera los ojos completamente. Lo que había caído había sido uno de sus zapatos, el cual ahora se encontraba un par me metros lejos de él. Jin había cambiado su pijama por pantalones negros rotos a la rodilla, un suéter con una franja blanca horizontal, y un abrigo castaño. Si bien Jin nunca vestía mal, está vez era... Distinto, y a pesar de que sabía a qué se refería su estilo, me negaba a reconocerlo. ¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra. — Oh Wink, t-te desperté, lo siento — se disculpó calzando el zapato que se le había caído — Hay una sopa que te ayudará con la resaca, solo debes calentarla. — Gracias — dije inspeccionando cada uno de sus movimientos — Tú... ¿vas a salir? — Ah, eso... Hace tiempo que no salía con alguna una chica — instintivamente elevé mis cejas; prácticamente él y yo la habíamos pasado saliendo — No, no, sabes que no me refería a eso, está vez es distinto. — ¿Saldrás con Soomi? — por favor di que no, por favor di que no. — Si — murmuró cabizbajo. — Oh, pero sólo será una cita ¿no? — No lo sé, Wink — murmuró — Quizás quiera intentarlo, ya sabes, como en una relación. Oh j***r. Sentí como si algo se derrumbara dentro de mí, como si todos mis órganos de hubiesen puesto de acuerdo para fallar en ese instante y dejarme completamente anonadada. Estaba sintiendo celos por mi mejor amigo, siendo que debería estar feliz de que saliera de sus parámetros de "chico libre". Pero por más que me esforzaba para no sentirme así de todas formas lo hacía, agregando el sentimiento de desagrado hacia mi persona. — Eso... eso está bien. — ¿lo crees? — dijo Jin mirándome directo a los ojos. Yo solo le atiné a asentir — Digo, sí, claro que está bien. Quizás tú puedas seguir con tus pasos y hacer sentir a Yoongi celoso, o puedes saltar todos los pasos y tenerlo a tus pies en un segundo. — Jin, yo... El sonido de un mensaje resonó en la habitación, haciendo que ambos examináramos nuestros teléfonos. — Lo siento, es mío — dijimos al mismo tiempo. Suga Hey bonita, me he dado el tiempo de agregar mi número. Espero que no te moleste. ¿Te parece venir por una copa de helado? Un sentimiento cálido recorrió dentro de mí, pero no tanto como para hacerme sonreír. Levanté la vista para ver a Jin tecleando una respuesta con el ceño fruncido. — ¿Es Soomi? — ¿Es Yoongi? — volvimos a preguntar al mismo tiempo. Yo asentí respondiéndole su pregunta. — Si — respondió Jin — Dice que está esperándome. — Bien, no la hagas esperar y ve. — Adiós Wink, llam... Pasa un buen día con tú chico. No sé si fue la frase que no dijo o la que dijo, la que me hizo sentirme triste de inmediato. El ápice de motivación que tenía por el mensajede Yoongi había desaparecido al momento en el que Jin salió de la habitación. ¿Por qué me sentía de esa forma? ¿Por qué no estaba feliz por mi mejor amigo? La idea de estar sintiendo algo por Jin cruzó por mi mente, pero la deseché de inmediato. — Te gusta Yoongi, no Jin — me dije a mi misma, golpeando mi cabeza. Lo que no sabía era que mi cabeza no era lo que estaba pensado en ese momento. (.❀.) Revisaba mi celular como por décima vez, y al igual que un par de minutos antes, no había ningún mensaje de Jin preguntándome como estaba o si necesitaban algo. — Entonces, ¿Por qué has estado tan pensativa últimamente? — ¿Eh? — pregunté volviendo mi vista hacia el chico rubio frente a mí, ya que no le había escuchado. — ¿Estás bien, __(TN)? — yo asentí tomando otro sorbo de mi malteada. — Solo estoy un poco distraída. — ¿Te ha pasado algo? — Negué — ¿Ha pasado algo entre Jin y tú? — Al oír su nombre hice una mueca lo que pareció responder la pregunta de Yoongi — Lo sabía. — ¿Por qué? — Siempre te veo sonriendo, y hoy no ha sido así; desde que llegaste has estado en las nubes y revisando tú celular cada cinco minutos. Estaba entre qué había pasado algo con Jin o estabas cansada de mí. — ¿Que? Cómo crees, no me cansaría de ti jamás — dije antes de pensarlo, provocando que mis mejillas tomaran un color rojizo — L-lo siento, no quería decirlo así. — Eres tan linda — dijo sonriendo en mi dirección — Me siento celoso de Jin, él está siempre contigo. — ¿Ce-celoso? — tartamudee y él asintió. ¡Estaba celoso! ¡Yoongi estaba celoso! Oculté mi sonrisa lo mejor que pude, pero mis mejillas no tardaron el sonrojarse, por lo cual me escondí detrás de mi cabello. — ¿Y qué fue lo que pasó? — preguntó y yo ladee la cabeza ya que no había entendido a lo que se refería — Entre Jin y tú, ¿Qué pasó? — Ah eso. No ha pasado nada entre nosotros. — ¿No? ¿Y entonces por qué esa cara? — No tengo ninguna cara distinta, Yoongi. Es solo que Jin salió con una chica. — ¿Y eso que tiene de... Ooh. — ¿Ooh? — Ooh — respondió mientras movía su cabeza de arriba a abajo — Te gusta Jin y estas celosa. — ¿Que? ¡No! No no no y no; te puedo asegurar que no me gusta Jin. — ¿Entonces? — No sé, me siento extraña. Hay algo que no me gusta, que me hace sentir incómoda. — Esos sentimientos se llaman "Celos" — No, bueno quizás sí, pero son celos de amigos. Yo creo que debe ser por Soomi, esa chica es tan ¡agh! — ¿Soomi? — Si, ese es su nombre. — ¿Será la misma Soomi? — No lo sé Yoongi, el mundo es bastante grande como para que hayan cientos de Soomis rondando por ahí. Pero esta es distinta, es odiosa y su voz es igual que un p**o molesto, y su cabello es... — Su cabello es casi tan rojo como su auto deportivo — bastó sólo eso para saber que era ESA Soomi. — ¿La conoces? — Yoongi dio una risa un tanto irónica. — Es mi ex novia. Al parecer el mundo no es tan grande. — Oh por dios, yo lo siento, no quise decir todo lo anterior, es solo que... — Tranquila, bonita — me calmó — Ella y yo no tenemos nada hace un largo tiempo. — ¿Ni siquiera son amigos? — Yoongi hizo una mueca como diciendo "¡Que!" — Ya sabes, lo de que algunos ex continúan siendo amigos. — ¿Quién en su sano juicio sería amigo de su ex? Eso sólo pasa en los libros, __(TN). Bien, nunca lo había visto de ese modo, y tal vez leía demasiado como para que mi percepción del mundo real no fuera cien por ciento correcta. — Aun así, lo siento. No debí hablar así de ella — me lamenté mirando hacia mis pies, ya que no tenía la dignidad de mirar al chico a los ojos. — Tranquila, en serio, no pasa nada. ¿Quieres otra malteada? — Me vas a hacer llorar, Yoongi — dije haciendo puchero. — ¿Por qué?— preguntó riendo, y juro que tuve que aguantar las ganas de saltar a él y apretarle las mejillas. — Ya me has comprado dos malteadas, debes pensar que soy un cerdo. — Un lindo cerdito — dijo apretujando mis mejillas y yo solo fruncí el ceño — No lo digo enserio, __(TN). — Tonto. — Tal vez — levantó sus hombros y sonrió. Es que, dios, como amaba su sonrisa. La forma en la que sus ojos se achinaban al extender su boca la cual dejaba a la vista sus dientes y tiernas encías formando una linda eyesmile que hacia mi interior cosquillear, aunque todo en él es lindo y perfecto. ¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra. — Ya es tarde, y como ninguno de los dos tenemos auto, te encaminaré a casa — dijo Yoongi. — Puedo tomar un autobús, Yoongi, no es necesario que... — Shh — me hizo callar — ya hablé, quiero pasar más tiempo contigo y llevarte hasta tu casa es una buena excusa. ¿Ven lo que digo? Todo en él es lindo y perfecto, lo diré una y mil veces. (.❀.) — Es absurdo, no sabes guiñar pero te dicen "Wink" — Solo Jin me llama así, no deja que el resto me llame así. — Wow, ingenioso y posesivo, a veces me da miedo. — ¿Por qué? Jin no es para temerle. — ¿No has visto la mirada que me da? Es como si quisiera comerme. Oh, yo quiero comerte, Yoongi; pero no de esa forma. — Solo es un poco protector, ya sabes, como jamás he tenido novio tiene miedo a que me salen o algo así. — Espera, ¿Jamás has tenido novio? — preguntó cómo si realmente estuviese sorprendido. Sus ojos estaban bien abiertos al igual que su boca. — Ugh, no. Lo sé, es penoso. — ¡Claro que no! Es solo que... Wow, pensé que ya habías tenido alguno. — Bueno, ahora sabes que no. — Si, aunque eso se puede arreglar. Mis nervios se pusieron alerta, y fui incapaz de seguirlo mirando. ¿Cómo explicar esa sensación? Es como si me gustase pero me hiciera sentir incómoda al mismo tiempo. ¡Anda, Wink! Qué te gusta Yoongi, deberías sentirte bien con que te diga eso. — Bien, hemos llegado — dije luego de un tiempo en silencio, deteniéndome fuera de la casa. — Que linda casa tienes — dijo mirando la fachada de esta. — Gracias, pero no es mi casa, más bien es la de Jin. — ¿Vives con él? — Algo así, por un tiempo — mientras dura el proyecto para enamorarte. — A veces dudo que sean solo amigos. — Créeme, lo somos — dije sintiendo una molesta punzada en el pecho. La luz proveniente de los focos de un auto me hizo desviar mi atención del chico que tenía en frente hacia este. Cuando lo destellos de luz se fueron y pude ver con claridad noté el color de auto. Rojo. Desde el lado del copiloto se bajó Jin, al parecer no notó que estábamos ahí ya que mantuvo su mirada en el auto; dio la vuelta para abrir la puerta del copiloto de donde se bajó la pelirroja, con usted vestido ajustado del mismo color que su auto. Wow, esta mujer tenía un fetiche por ese color, y para peor, no se le veía nada mal. — ¡Pero mira quién está ahí! — Chilló la Soomi — Es la dulce y tierna ___(TN) junto a su novio. Jin miró en mi dirección y Yoongi se volteó para verlos, ya que les estaba dando la espalda. Soomi no fue discreta al momento de ocultar su sorpresa, ya que su boca se abrió tanto como para meter un elefante allí dentro y sus ojos parecían salirse de su rostro. — S-Suga. — Hey — saludó un tanto incómodo, más bien muy incómodo. — ¿Ustedes están saliendo? — preguntó la pelirroja moviendo su dedo desde Yoongi hasta a mí. — No — se apuró en responder Jin. — No por ahora — completó Yoongi. La boca de Jin se abrió, como si fuese a decir algo, pero de inmediato la cerró y se giró hacia Soomi, esta pasó sus brazos por el cuello de Jin y dejo un beso muy cerca de sus labios antes de dirigirse de vuelta a su auto. — Ya es tarde, __(TN). Creo que deberías entrar. — Uhum. Muchas gracias por lo de hoy, y siento que hayas tenido que venir hasta acá. — Nah, no importa, quería pasar más tiempo contigo y esto funcionó. Espero que algún día podamos salir y no solo vernos en la heladería. — Eso sería... — Gracias por cuidarla, Yoongi — intervino Jin antes de que lograse completar mi frase. — No ha sido nada. Bien, creo que debo partir antes de que pase el último autobús. — Si, eso sería bueno — agregó Jin bastante serio. — Adiós chicos — se despidió dando un guiño en mi dirección. Al momento en el que Yoongi se fue, amos entramos en la casa en absoluto silencio. Jin se quitó el abrigo y se dirigió a su habitación mientras yo me sentaba en el sillón. Cerré los ojos y acomodé mi cabeza hacia atrás. Esto se sentía tan extraño, tan tenso. A mi lado el sillón se hundió un poco haciendo que abriera mis ojos para ver a Jin a mi lado. — ¿Cómo la pasaste hoy? — preguntó sin mirarme. — Bien, Yoongi es... Divertido — respondí — ¿y tú? — Fue bueno, rompió mis expectativas. — Oh — murmuré. Ese extraño sentimiento nuevamente se albergó dentro de mí, haciéndome sentir incómoda — Entonces ¿intentarás lo del noviazgo? — No lo sé. Hay algo que no me deja pensar claramente — y por primera vez me miró a los ojos. Pero en su mirada hacia algo extraño, algo fuerte, como si quisiera decirme o demostrarme algo — Wink, creo que tú y yo... — ¿Que? — pregunté impaciente. — Creo que tú y yo estamos haciendo las cosas mal. — ¿Po-por qué dices eso? — pregunté. — Tú gustas de Yoongi, y probablemente comiencen una relación. No está bien que vaya por la vida besando a alguien que gusta de otra persona, a veces pienso que soy demasiado protector contigo y... — Me gusta que seas así — me apuré a decir con voz temblorosa. — Pero está mal. Cada vez que te veo o escucho hablar de Yoongi me siento celoso y sé que es incorrecto sentirme así porque solo soy tu mejor amigo. — ¿Entonces? — Entonces creo que deberíamos distanciarnos un poco. No seré tan afectivo contigo y dejaré se besarte, eso es lo que debe hacer Yoongi contigo, eso es lo que quieres ¿No? ¿Realmente era eso lo que quería? Jin estaba pensando en ambos, en nuestra amistad, y yo solo me estaba comportando como una egoísta al quererlo solo para mí. Aun sintiendo desmoronarse todo dentro de mí, con mis ojos amenazando con dejar salir lágrimas y sintiendo un nudo en mi garganta, asentí. — Si, eso es lo que quiero — respondí antes de levantarme del sofá e irme directo a mi habitación. Oí los apresurados pasos detrás de mí antes de que me tomaran del brazo haciéndome detenerme y voltear. — Wink, esto es más difícil para mí que para ti — dijo quitando las lágrimas que habían escapado de mis ojos — No estés triste. — Es solo que... No quiero que lo de nosotros se arruine. — No se arruinará, tontita — dijo dando una calidad sonrisa — Solo dejaré de ser como una sanguijuela contigo. — ¿Y si no quiero que cambie? — ¿Quieres a Suga, verdad? — no sabía que responder a eso, no quería decir nada, pero como gesto indómito asentí — Entonces debe cambiar. Pero antes, te quiero pedir un favor. — ¿Qué cosa? — Un último beso, ¿puedes? — no bastó más para que me lanzara a sus labios fundiéndonos en un profundo beso. Jin no tardó demasiado en responder, pasando una de sus manos por mi cintura, apegándome más a él, y la otra apoyándola detrás de mí cuello, agregando más presión al beso. Sus labios se movían al compás de los míos con necesidad. El chasquido de nuestras bocas moviéndose la una contra la otra, mis manos masajeando su cabello y las suyas trazando líneas en mi cintura, parecía un sueño, y que a pesar de que sabía que estaba mal no podía sentirlo. ¿Cómo algo que estaba mal podía sentirse tan bien? De repente dejé de pensar en el pasado y en el futuro, y me dediqué a disfrutar el presente, el ahora en el cual ambos nos encontrábamos necesitándonos en uno al otro. Al día siguiente desperté con sentimientos encontrados. Mi mente no había parado de elaborar pensamientos dentro de mi cabeza en los cuales todo era distinto. Recordaba la noche anterior perfectamente, y aunque simplemente había terminado como una sesión de besos algo dentro de mí había cambiado, y no sabía lo que era. Intenté desviar todos los pensamientos que atacaban mi cabeza y me concentré en lo que se vendría, en seguir con los pasos y llegar hasta el final. Chequeé mi celular y vi tres mensajes provenientes de Yoongi. Suga Tenemos varias conversaciones pendientes de las que me encargaré. Ten buen día, bonita. Si, seguir era lo que debía hacer. Yoongi, ¿será que podré tener una cita contigo? Quinto paso ☑
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR